El presidente de Honduras, Nasry "Tito" Asfura, cuestionó este jueves las evaluaciones que se realizan sobre su administración a pocos meses de haber asumido el poder y pidió que su gestión sea medida hasta el final de su mandato, el 27 de enero de 2030.
Las declaraciones fueron brindadas tras participar en una actividad de supervisión del primer lote de maquinaria pesada que será distribuido entre 298 alcaldías del país para ejecutar proyectos de infraestructura.
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Al concluir el evento, Asfura defendió su forma de gobernar y aseguró que su prioridad es resolver los problemas de la población, alejándose de lo que calificó como show político.
"Si hay una cosa que no anda conmigo es el show, aquí resolvemos y damos respuestas a la gente", expresó el mandatario.
Asimismo, criticó lo que considera discursos demagógicos y aseguró que su administración se enfocará en acciones concretas.
"Esa demagogia y hablar y decir tonterías para tratar de engañar a la gente, al pueblo, eso no va conmigo: las cosas son directas", manifestó.
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Evaluación prematura
El gobernante también insistió en que no debe ser evaluado por los primeros meses de su administración, sino por los resultados que entregue al concluir el período presidencial.
"A veces me cuentan las costillas de 100 días, de 120 días, de 150 días. Ahorita viene el 27 de julio, me van a empezar a decir 180 días, varia gente. Pero miren, a mí me van a medir hasta el último día de gobierno que es el 27 de enero del 2030. Ahí van a evaluar todo el trabajo de cuatro años", afirmó.

En ese sentido, prometió que en los próximos meses su gobierno impulsará importantes proyectos de inversión e infraestructura.
"Ya van a ver ustedes todo lo que viene en inversión e infraestructura, esa conectividad entre municipios, ya verán la realidad", sostuvo.
Balance de los primeros meses
El próximo 27 de julio, Asfura alcanzará seis meses al frente del Ejecutivo. Desde el inicio de su administración ha defendido que los resultados de su gobierno deben analizarse a largo plazo.
Durante este período, el mandatario ha impulsado decretos en materia de salud, declaró la emergencia en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y ha sostenido reuniones con organismos internacionales, así como con líderes y representantes de entidades financieras como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de atraer inversión y dinamizar la economía.
No obstante, su gestión también ha sido objeto de cuestionamientos por parte de distintos sectores, que señalan que persisten problemas como el alto costo de la canasta básica, el aumento en los precios de los combustibles, la energía eléctrica y el transporte, además del desempleo y la migración; todos temas sobre los que el mandatario prometió avances durante su campaña.
