El pasado viernes 5 de septiembre, luego de más de dos meses hospitalizado, José Issa Nasser Hilsaca, de 57 años, finalmente volvió a casa.

Un grupo de al menos nueve personas —entre ellos, miembros del Cuerpo de Bomberos de La Ceiba, Atlántida, colaboraron para trasladarlo desde el Hospital General Atlántida hasta la vivienda de su hermana, donde se le acondicionó una habitación especial.

Nasser padece de obesidad mórbida. Su condición requirió una logística compleja para el traslado: fue necesario usar una unidad pickup de los bomberos y personal capacitado para movilizarlo de forma segura.

Aunque recibió el alta médica desde inicios de agosto, su regreso se postergó hasta que su familia logró adecuar un espacio cómodo y funcional para su cuidado.

Originario de Tegucigalpa y criado en La Ceiba, Nasser es hijo de inmigrantes palestinos que fundaron la tienda de telas "La Nueva", muy querida por la comunidad.

Durante su juventud fue un joven alegre y activo, pero a los 15 años comenzó a subir de peso de manera acelerada. La obesidad marcó profundamente su vida: limitó su movilidad, redujo sus vínculos sociales y, finalmente, lo mantuvo aislado durante años.

Rescate y traslado de Nasser Hilsaca

En junio pasado, Nasser fue rescatado por los bomberos desde el tercer piso de su vivienda en el barrio El Centro, donde había permanecido recluido por más de cuatro años, sin poder salir debido a su peso. Para bajarlo, se tuvo que romper parte de la estructura del edificio y utilizar una grúa especial.

En aquel momento pesaba alrededor de 630 libras. No se ha confirmado si perdió peso durante su estancia en el hospital, pero sí se sabe que su salud física y emocional se vio comprometida durante los últimos años.

Hoy, el regreso de Nasser a un nuevo entorno representa un paso hacia una vida más digna y accesible. Aunque su camino aún es largo, cuenta con el apoyo de su familia y de una comunidad que, una vez más, respondió con solidaridad y humanidad.

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