Un brazalete descrito como de diamantes y perlas, relojes Michael Kors y Tissot, una pulsera Tiffany, anillos y hasta una pluma Mont Blanc tenían algo en común: eran bienes incautados que terminaron bajo custodia de la OABI.

Pero cuando auditores del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) revisaron cómo resguardaron esas piezas, encontraron una cadena de controles ausentes.

Las joyas incautadas no se embalaron individualmente, carecían de información básica para identificarlas y la mayoría no tenía avalúo de un perito.

Tampoco se depositaron según la auditoría en una institución financiera, estaban dentro de una caja fuerte en las propias oficinas de la OABI.

El hallazgo forma parte de la investigación especial practicada por el TSC a la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) sobre el período comprendido entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre de 2021.

Y precisamente ahí aparece la contradicción: los bienes se incautaron, pero la forma en que los custodiaron no cumplía las condiciones establecidas en la normativa citada por los auditores.

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OABI tenía joyas sin la identificación exigida

La revisión no se quedó únicamente en dónde las guardaron, el TSC comprobó que las joyas incautadas tampoco se embalaron individualmente y carecían de datos que permitieran seguir con precisión la historia de cada pieza.

Según el informe, faltaban descripciones sobre el peso, el nombre del caso y el lugar donde se incautaron. La mayoría tampoco contó con el avalúo correspondiente realizado por un perito.

Entre las piezas aparecen un brazalete Guess descrito como de diamantes y perlas, un brazalete DKNY, varios relojes Tissot, dos Michael Kors y otro Movado.

También figura una pulsera Tiffany New York con un dije de corazón y círculo, de aparente oro blanco, además de anillos y otras prendas.

La lista incluso incluye una pluma Mont Blanc y otro estuche con una pluma de esa misma marca.

No obstante, el informe no establece el valor monetario total de esas piezas. Esa es una de las deficiencias que se detectó y plasmó en el informe.

joyas OABI

De la incautación debían pasar al banco

El procedimiento establecido para las joyas incautadas era mucho más riguroso que mantenerlas dentro de una caja fuerte en las instalaciones de la institución.

El Reglamento de Administración de Bienes Incautados y Decomisados, citado por el TSC, dispone que cada joya se embale y selle individualmente, indicando dónde se incautó y el nombre del caso al que pertenece.

Después debe intervenir un perito para determinar su valoración e individualizarla mediante datos como peso, material y otras características.

Cumplido ese procedimiento, las piezas deben depositarse a nombre de la OABI en una caja de seguridad de un banco o entidad financiera del sistema nacional.

Eso no fue lo que encontraron los auditores, las joyas estaban ubicadas en una bodega de las oficinas principales y dentro de una caja fuerte localizada en la oficina de Servicios Administrativos y Recursos Humanos (USARRHH).

El informe también señala que no estaban bajo custodia de la Unidad de Bienes Incautados y Decomisados (UBID).

El TSC preguntó por qué; no obtuvo respuesta

El hallazgo llevó al Tribunal Superior de Cuentas a buscar una explicación y mediante el oficio 021/2023-DFBN-TSC, del 3 de mayo de 2023, los auditores preguntaron al presidente de la Junta Interventora de la OABI por qué las joyas no se depositaron a nombre de la institución en una caja de seguridad bancaria o financiera.

Al cierre del informe, el TSC consignó que el presidente de la Comisión Interventora no dio respuesta.

Ese silencio dejó sin explicación documental, dentro del informe, una pregunta: por qué bienes que tenían un procedimiento específico de seguridad permanecían fuera del resguardo financiero establecido.

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TSC ordenó corregir la custodia de las joyas incautadas

La recomendación fue directamente hacia los controles que fallaron y el Tribunal pidió que las joyas se embalaran y sellaran individualmente.

Además que se identificaran con información sobre su procedencia y se sometieran a valoración pericial.

También ordenó detallar su peso, material y demás características necesarias para individualizarlas.

Finalmente, recomendó que se depositaran a nombre de la OABI en una caja de seguridad de un banco o institución financiera.

Lo que encontró el TSC fue una brecha entre lo que exige la ley y lo que encontró cuando se inspeccionaron las joyas.

OABI prepara traslado de bienes a una bóveda

La situación de los bienes de valor podría cambiar con un nuevo esquema de custodia. Jorge Cálix, director ejecutivo de la OABI, aseguró a tunota.com que existe un acuerdo para utilizar una de las bóvedas ubicadas en el antiguo edificio del Banco Central de Honduras.

Según explicó, el espacio será facilitado por el Congreso Nacional y permitirá concentrar joyas, cuadros y otros bienes muebles de valor que permanecen bajo administración de la institución.

Actualmente, indicó Cálix, parte de esos bienes se encuentra resguardada en Proval, un servicio que representa un costo elevado para la OABI.

"La idea es estacionarnos en Banco Central y hacer un traslado masivo bajo el control del Banco Central”, explicó Cálix.

El funcionario señaló que antes de concretar el traslado deberán realizar ajustes y contratar personal, debido a las condiciones necesarias para operar las bóvedas.

De acuerdo con Cálix, existen tres bóvedas y una será ocupada por la OABI, una vez que se completen los preparativos para su utilización.

La auditoría dejó así una señal: no basta con incautar bienes de alto valor si, una vez bajo control del Estado, la cadena de custodia también empieza a mostrar grietas.

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