Las llamadas que salgan desde los centros de menores podrían tener los días contados. Las autoridades preparan un bloqueo de señal telefónica para cerrar posibles comunicaciones desde estos recintos.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) anunció que la medida será implementada durante las próximas semanas.

Esto porque se detectó una “posible fuga de llamadas” desde centros donde permanecen menores infractores.

El anuncio abre un nuevo frente en el control de las comunicaciones dentro de instalaciones de internamiento en Honduras.

Hasta ahora, buena parte de los esfuerzos públicos se concentró en impedir llamadas y conexiones desde las cárceles de adultos.

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Centro de menores y las posibles llamadas que ponen la alerta

Fernando Anduray, presidente de Conatel, confirmó que el bloqueo de señal telefónica se extenderá a los centros de internamiento de menores.

La institución no detalló públicamente cuántas llamadas se detectan, desde cuáles centros salieron, ni quiénes las realizaron.

Tampoco precisó, en la información divulgada, si esas comunicaciones están relacionadas con casos concretos de extorsión, fugas u otros delitos.

Lo que Conatel señala hasta ahora es la existencia de una posible fuga de llamadas, situación que llevó a preparar el bloqueo para las próximas semanas.

bloqueo de señal
El bloqueo impedirá que la señal de telefonía móvil opere dentro de los centros de internamiento de menores, según lo anunciado por Conatel.

Una prohibición que viene desde 2015

El bloqueo en estos establecimientos no parte de cero. La Ley de Limitación de Servicios de Telecomunicaciones, aprobada mediante el Decreto Legislativo 43-2015, establece restricciones para la prestación de estos servicios en establecimientos penitenciarios.

La normativa también comprende expresamente los centros de internamiento de niñas y niños a nivel nacional.

Esto, según un comunicado oficial emitido por Conatel sobre el cumplimiento de esa legislación.

La ley obliga además a los operadores de telecomunicaciones a actualizar las soluciones técnicas destinadas a impedir que sus servicios estén disponibles dentro de los establecimientos sujetos a la restricción.

El antecedente de las cárceles

El modelo que ahora se busca extender tiene su principal antecedente en las cárceles hondureñas.

Conatel informó en agosto de 2026 que el sistema instalado en los 21 centros penales del país alcanzaba una eficiencia de 99.27 % en el bloqueo de llamadas.

La institución sostiene que mantiene vigilancia permanente sobre esas plataformas y que puede detectar fallas ocasionadas por interrupciones eléctricas, daños de infraestructura y otros factores externos.

Según Conatel, esas incidencias pueden atenderse mediante acciones correctivas en un plazo inferior a 24 horas.

El desafío tampoco termina con los teléfonos celulares. En mayo, Conatel informó que dentro de cárceles se decomisaron antenas satelitales que privados de libertad presuntamente intentaban poner en funcionamiento.

La institución aseguró entonces que trabajaba para lograr un bloqueo total de las llamadas de operadores móviles y definir mecanismos técnicos frente a las comunicaciones satelitales.

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El cerco ahora alcanza a los menores

La próxima etapa será llevar ese bloqueo de señal telefónica a los centros de internamiento de menores.

Todavía quedan datos por conocer: cuántos establecimientos se intervendrán inicialmente, qué tecnología se instalará y cuál será el calendario exacto para completar el bloqueo.

Pero la decisión ya está tomada. Tras años de control tecnológico en cárceles de adultos, las autoridades buscan cerrar otra brecha.

El objetivo es impedir que las llamadas desde los centros de menores logren atravesar los muros.

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