La Policía Nacional capturó el martes 18 de noviembre a un hombre acusado de abusar sexualmente de su sobrina de 3 años de edad, en el departamento de Yoro, al norte de Honduras.

La captura del sujeto, de 30 años, se produjo un año después de que la madre de la menor hiciera la denuncia de las agresiones sexuales continuadas en perjuicio de su hija.

El horror fue descubierto por la madre cuando se disponía a bañar a la niña, quien manifestó que le dolían sus partes íntimas.

La detención del supuesto aberrado se ejecutó en la aldea Anselmo Subirana, municipio de Yoro, tras un exhaustivo trabajo de seguimiento por parte de la Unidad Departamental de Investigación Criminal (UDIC-18) y la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC).

¿Cómo descrubió la madre que su hija fue abusada?

El expediente judicial revela una cronología perturbadora que data de noviembre de 2024.

El crimen quedó al descubierto en un momento cotidiano: cuando la madre se disponía a bañar a la menor.

En ese instante, la niña manifestó sentir un dolor agudo en su parte íntima, lo que encendió las alarmas de su progenitora.

Ante la queja, la madre acudió de inmediato a un médico de la localidad. La evaluación profesional fue devastadora: el galeno confirmó que la pequeña había sido víctima de agresiones sexuales desde hacía varios días.

Investigaciones posteriores sugieren que el sospechoso habría comenzado a agredir a la niña desde que esta tenía dos años, aprovechando los momentos en que la menor quedaba sola en la habitación de su tío.

El agresor ya había abusado de otra menor de 15 años

Tras interponer la denuncia el 9 de noviembre de 2024, las autoridades iniciaron las diligencias que derivaron en una orden de captura emitida por los Juzgados de Letras Seccional de Yoro el 25 de febrero de 2025.

Sin embargo, el imputado no es investigado solo por este caso; según información de inteligencia recabada por la DPI, al sujeto se le siguen diligencias adicionales por el presunto abuso sexual de otra menor de 15 años.

El detenido fue informado de sus derechos y trasladado a los juzgados correspondientes para responder por el delito de otras agresiones sexuales.

Pena que podría enfrentar el tío abusador

De acuerdo con el Código Penal vigente de Honduras (Decreto 130-2017), el imputado enfrenta una situación judicial grave.

El delito de Agresión Sexual contra una menor de 14 años (Artículo 261) conlleva una pena principal de 6 a 10 años de prisión.

Sin embargo, debido a la agravante de parentesco (siendo el tío de la víctima), la condena podría aumentar hasta un tercio, acercándose a los 13 años de reclusión, además de las penas accesorias de inhabilitación absoluta y prohibición de residencia.

La DPI reiteró su compromiso de no dejar impunes estos crímenes que vulneran la seguridad de la niñez hondureña.

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