Una niña fue mordida por una serpiente venenosa en su casa y, después de que el Hospital Regional de Oriente Gabriela Alvarado, ubicado en El Paraíso, no tuviera antiveneno disponible para tratarla, tuvo que ser llevada con urgencia al Hospital Escuela de Tegucigalpa.
El hecho ocurrió a las 7:00 de la mañana en la comunidad de La Angostura. Según relató la madre, la menor se preparaba para ir a la escuela cuando ocurrió el ataque.
“Ella iba a ordenar el cuarto y me dijo: ‘Mami, voy a ir a la escuela’. Le dije que no fuera hoy. Después sintió la picadura y pensó que era un alacrán, pero vimos la culebra”, narró.
La familia logró fotografiar al animal y lo identificó como una serpiente venenosa conocida en la zona como “chingo”.
La serpiente conocida popularmente como tamagás café, chingo o timbo, cuyo nombre científico es Cerrophidion wilsoni, es una especie venenosa que habita en Honduras. Este reptil se caracteriza por vivir en algunas de las montañas más altas del país, donde encuentra condiciones de clima fresco y vegetación boscosa adecuadas para su supervivencia.

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Hospital sin suero antiofídico
Al llegar al centro asistencial, el personal médico confirmó que no contaba con el antídoto necesario para contrarrestar el veneno. “No hay. Nos dijeron que no lo podíamos comprar tampoco”, expresó la madre entre lágrimas.
Mientras esperaba el traslado, la niña presentaba dolor intenso y entumecimiento en el pie afectado.

Autoridades médicas indicaron que gestionaron el envío inmediato a la capital, donde sí se dispone del medicamento. La aplicación del suero es clave en las primeras horas tras la mordedura para evitar complicaciones graves.
Especialistas advierten que las mordeduras de serpientes venenosas requieren atención inmediata, ya que el envenenamiento puede agravarse en cuestión de horas.
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