Un niño de apenas un año y ocho meses falleció el viernes en el municipio de Alubarén, al sur de Francisco Morazán, tras atragantarse con un puñado de frijoles crudos que encontró debajo de la cama de su casa.

La víctima fue identificada como Delmer Noel Funes Munguía.

¿Cómo encontró el niño los frijoles crudos?

Según relataron los familiares, el niño, que ya caminaba con soltura y mostraba curiosidad por su entorno, halló una paila grande con frijoles crudos que habían colocado debajo de una cama.

Sin que los adultos se dieran cuenta, metió su manita, tomó algunos granos y comenzó a comérselos.

Instantes después, Delmer comenzó a mostrar señales de asfixia. Su familia, alarmada, lo trasladó de emergencia al Hospital Materno Infantil en Tegucigalpa, pero lamentablemente los médicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales.

¿Cuál fue el dictamen médico sobre la muerte del niño?

El abuelo del menor relató que el dictamen médico preliminar reveló que varios de los frijoles ingresaron a los pulmones del niño, provocando una obstrucción severa que terminó siendo fatal.

“Lo llevamos con la esperanza de que se salvara, pero ya era tarde”, expresó su abuelo conmovido, mientras realizaba los trámites en el Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

El cuerpecito de Delmer fue trasladado a la morgue capitalina, donde se le practicará la autopsia correspondiente antes de ser llevado de regreso a su comunidad natal en Alubarén.

¿Cómo prevenir la asfixia por atragantamiento en bebés y niños pequeños?

La asfixia por atragantamiento es una de las principales causas de muerte en niños menores de cinco años.

A medida que los pequeños comienzan a gatear o a probar alimentos sólidos, es crucial tomar precauciones para evitar tragedias que pueden prevenirse.

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¿Qué provoca la asfixia en los niños?

La asfixia sucede cuando un alimento u objeto bloquea parcial o totalmente las vías respiratorias del menor, impidiendo que el oxígeno llegue a los pulmones y al cerebro.

En apenas cuatro minutos sin oxígeno, el daño cerebral puede ser irreversible o incluso mortal.

Muchos de los niños que sobreviven a un episodio grave de asfixia pueden quedar con lesiones cerebrales permanentes. Las estadísticas señalan que dos de cada tres víctimas de asfixia son menores de un año, y la mayoría no supera los cinco años.