El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) 'deportó' a un niño estadounidense de 4 años y que padece de cáncer junto a su madre hacia Honduras, debido a que ella es indocumentada.
El pequeño, quien está en una etapa avanzada de la enfermedad, se quedó sin la posibilidad de poder acceder a su tratamiento; sin embargo, ese no fue un argumento suficiente para que el menor y su mamá, quien es hondureña, pudieran continuar en ese país.
De acuerdo con la BBC Mundo, el abogado de la familia informó al ICE sobre el estado de salud de la menor, pero estos alegaron que fue la madre quien decidió llevársela con ella.
Juez detiene deportación a Honduras de niña de 2 años nacida en Estados Unidos
Este caso se suma al de otros dos menores que fueron expulsados con sus madres el pasado viernes 25 de abril, cuando las mujeres asistían a una cita migratoria.
Ambas familias fueron detenidas en una de sus visitas programadas a las oficinas de migración. Estaban en el Programa de Comparecencia con Supervisión Intensiva, un programa de libertad condicional que permite a las personas que están en un proceso migratorio permanecer en el país hasta que se resuelvan sus casos.
Zar de la frontera justifica 'deportación'
Al respecto, el zar de la frontera, Tom Homan, aseguró que fue decisión de las madres llevarse a los niños, pese a que son ciudadanos americanos. Asimismo, se justificó diciendo que era mejor que estuvieran juntos a separar a la familia.
"Mantenemos a las familias unidas ( ... ) Lo que hicimos fue retirar a los niños con sus madres, quienes solicitaron que se fueran con ellas ( ... ) No fueron deportados. No deportamos a ciudadanos estadounidenses. Sus padres tomaron esa decisión, no el gobierno de Estados Unidos", argumentó.
Tras las deportaciones, la congresista del estado de California, Norma Torres, dijo que no permitiría que se violenten los derechos básicos de los menores y prometió que no se quedaría de brazos cruzados.
"Esta es una traición escandalosa e inhumana a los valores estadounidenses: niños ciudadanos estadounidenses despojados de sus derechos y enviados lejos como si fueran carga. Deportar a niños estadounidenses no es una política: es crueldad. No me quedaré de brazos cruzados mientras se pisotean los derechos básicos. Exigimos justicia ya", escribió en redes.
