La cartera dejó de ser el único lugar donde un delincuente puede buscar el dinero de una víctima. Las estafas ahora también llegan hasta las cuentas bancarias de los hondureños.

Accesos no autorizados, transacciones fraudulentas y diferentes mecanismos para intentar apropiarse de recursos forman parte de los casos que actualmente investigan las autoridades.

El director de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), comisario Ángel Murillo, advirtió que la institución identifica un incremento de delitos que afectan directamente el patrimonio de los ciudadanos.

El fenómeno llevó a la agencia investigativa a reforzar su capacidad financiera y tecnológica ante una delincuencia que puede intentar alcanzar el dinero sin necesidad de un asalto en la calle.

De interés: Honduras busca frenar el fraude a través de Facebook y billeteras digitales

Estafas que llegan hasta las cuentas bancarias

El abanico que investiga la ATIC no se limita a las estafas tradicionales. Murillo mencionó también casos de ciberdelincuencia, operaciones fraudulentas y vulneraciones de cuentas bancarias.

Detrás de una denuncia puede existir, por tanto, algo más complejo que un engaño entre dos personas.

Las investigaciones desarrolladas hasta ahora permiten, según el funcionario, identificar y desarticular redes criminales dedicadas a cometer estafas y realizar transacciones fraudulentas.

Y hay un elemento que amplía el alcance del problema: algunas de esas estructuras tienen conexiones en el extranjero y participación de hondureños.

La ATIC mantiene investigaciones abiertas para establecer la magnitud de esas redes y determinar posibles vínculos con organizaciones que operan tanto dentro como fuera del territorio nacional.

cómo operan

El dinero puede estar lejos, pero sigue siendo el objetivo

El cambio está en la manera de llegar hasta el patrimonio de la víctima. En lugar de depender únicamente del contacto físico o de las formas convencionales de estafa, los investigadores ahora deben seguir operaciones financieras y accesos no autorizados que pueden conducir hasta quienes están detrás del movimiento del dinero.

Ese escenario obligó a la ATIC a fortalecer su departamento financiero para recibir denuncias, seguir las operaciones investigadas e intentar identificar a las estructuras responsables.

Murillo explicó que esa capacidad no estará destinada únicamente a perseguir estafas.

También buscan ciberdelitos, transacciones fraudulentas y vulneraciones de cuentas bancarias.

consejos contra estafas

Una investigación que también debe seguir el dinero

El desafío para los investigadores aumenta cuando las operaciones dejan rastros financieros y las personas involucradas pueden encontrarse incluso fuera de Honduras.

Por eso, una denuncia sobre dinero desaparecido o una operación que el propietario de una cuenta no reconoce puede convertirse en el punto de partida de una investigación que vaya más allá de una sola víctima.

Las autoridades buscan determinar quién está detrás de esas operaciones y hasta dónde llegan las estructuras involucradas.

Mientras esas investigaciones avanzan, la ATIC pide a los hondureños extremar las precauciones con sus productos financieros.

Porque detrás de las nuevas estafas, el objetivo continúa siendo el mismo de siempre: quedarse con el dinero ajeno. Lo que cambió fue la puerta por la que intentan llegar hasta él.

Lea también: El 'primo' falso y el paquete fantasma: así vacían cuentas en Honduras