Desde el 29 de septiembre de 2025, las lluvias no cesan. En menos de dos semanas, nueve personas perdieron la vida y dos permanecen desaparecidas, según la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales, a través de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).

Ocho murieron ahogadas y una falleció al ser aplastada por un árbol. Las víctimas se concentran principalmente en los departamentos de Francisco Morazán, Intibucá y La Paz, donde el agua arrasó con todo a su paso.

El impacto es demoledor: 9,834 personas afectadas, 57 comunidades incomunicadas, 29 rescates y 1,610 viviendas dañadas.

Cada cifra representa una historia de devastación y angustia, con familias que lo perdieron todo mientras esperan ayuda en medio del lodo.

Sinager activa respuesta nacional para atender emergencia por lluvias

A partir de este sábado, todas las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) quedaron activadas para brindar respuesta ante la emergencia por lluvias.

El Sinager trabajará de manera coordinada con Copeco, a través del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), para dar prioridad a la atención inmediata y efectiva a la población afectada.

Las instituciones involucradas deberán "movilizar los recursos humanos, técnicos y logísticos necesarios en coordinación y estrechamente con Copeco", señala el comunicado dado a conocer este sábado.

Además, "identificar zonas de mayor afectación y establecer prioridades de intervención, según niveles de riesgo, así como agilizar los procedimientos administrativos que faciliten una respuesta eficiente".

El comunicado recuerda que la declaratoria de emergencia habilita el respaldo legal y operativo necesario para canalizar recursos de manera inmediata, solicitar apoyo internacional cuando se requiera y reforzar la capacidad de respuesta institucional.

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Todo el país bajo alerta por lluvias

Copeco elevó este sábado a alerta roja los departamentos de Francisco Morazán, Lempira, La Paz e Intibucá debido a las intensas lluvias que continúan afectando el país.

La medida entra en vigencia a partir de las 2:00 p. m. de este sábado y se mantendrá por un período inicial de 24 horas, en respuesta a la alta probabilidad de deslizamientos, inundaciones, deslaves y otras amenazas asociadas al mal tiempo.

Además, Copeco extendió la alerta amarilla para los departamentos de Choluteca, Valle, Comayagua y Ocotepeque, mientras que mantiene en alerta verde a El Paraíso, Copán, Yoro, Santa Bárbara, Cortés y Olancho.

La decisión responde al peligro de inundaciones, deslizamientos y crecidas repentinas de ríos y quebradas, fenómenos que ya afectan a decenas de comunidades rurales.

Copeco pidió a los Comités de Emergencia Municipal (CODEM) y Comités de Emergencia Local (CODELES) mantenerse en vigilancia permanente, especialmente en zonas de alto riesgo.

Lluvias Honduras

Vaguada en superficie en Honduras

El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advirtió que una vaguada en superficie genera abundante nubosidad y lluvias acompañadas de tormentas eléctricas.

El fenómeno afecta principalmente el centro, sur y suroccidente de Honduras, regiones donde el suelo ya se encuentra saturado y cualquier nueva precipitación podría provocar desastres mayores.

Las autoridades recomiendan no cruzar ríos, quebradas ni vados crecidos y mantenerse atentos a los reportes oficiales.

“Las lluvias podrían intensificarse en las próximas horas”, señaló Copeco, advierten que el riesgo sigue siendo alto incluso si las precipitaciones parecen disminuir.

Lluvias revelan vulnerabilidad y urgencia de prevención

La emergencia deja al descubierto una realidad conocida pero que se ignora: la vulnerabilidad del país ante los desastres naturales.

Las familias que viven en zonas inundables o en laderas inestables enfrentan año tras año el mismo escenario de miedo, pérdidas y abandono institucional.

“Ya perdimos el camino y el puente. Si llueve otra vez, no podremos salir”, relató un habitante de Santa Elena, La Paz, donde las corrientes destruyeron accesos y cultivos.

Su historia refleja la desesperación de miles de hondureños que, entre el agua y la incertidumbre, solo esperan que el clima dé una tregua.

Lea también: Lluvias ponen en alerta roja a Francisco Morazán, Lempira, La Paz e Intibucá

Honduras entre la alerta y la esperanza

Mientras Copeco mantiene la alerta nacional por lluvias, los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas más afectadas.

En albergues improvisados, las familias tratan de recomponerse tras perderlo todo. La temporada lluviosa apenas inicia, y los pronósticos no son alentadores.

Si algo deja claro esta emergencia es que Honduras necesita fortalecer su capacidad de prevención y respuesta antes de que la próxima tormenta cobre más vidas.