El padre Sandro Aguilar, de San Francisco, Lempira, cuestionó la aparente tranquilidad con la que los hondureños han reaccionado ante el incremento en los precios de los combustibles y criticó que la población no se manifieste para exigir respuestas a las autoridades.
Durante su homilía dominical el pasado 11 de octubre, el sacerdote también lanzó cuestionamientos contra el Gobierno y los ciudadanos que votaron por las actuales autoridades, al señalar que, pese al impacto económico que representan los aumentos, no observa una reacción contundente de la población.
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"Bien tranquilos estamos en Honduras. ¿Quién fue a votar por el presidente de hoy? Levante la mano, ¿por qué no abre la boca?", expresó el sacerdote durante su mensaje.
El religioso cuestionó que los ciudadanos no alcen la voz frente al costo de los carburantes y señaló que con 300 lempiras apenas se pueden comprar dos galones de combustible, dependiendo del precio vigente.
"Y tranquilo el país, nadie abre la boca, nadie dice nada. Si ellos no fueran holgazanes y no robaran tanto, no estaría esto", manifestó, en referencia a las autoridades.
Padre cuestiona falta de medidas para aliviar el costo de los combustibles
Durante su intervención, Aguilar reconoció que el precio internacional del petróleo ha aumentado, pero consideró que las autoridades hondureñas podrían adoptar medidas para reducir el impacto de los incrementos en la economía de la población.
"La gente callada, no dice nada, si pueden hacer algo, si pueden subsidiar o no sé, quitarle tanto dinero que cae al Estado. Sí pueden ellos, pero como son ladrones, roban a morir", expresó.
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El sacerdote también planteó dudas sobre la posibilidad de que los precios de los productos y servicios afectados por los incrementos vuelvan a bajar, al considerar que los aumentos pueden terminar convirtiéndose en una carga permanente para los consumidores.
En otro momento de su homilía, Aguilar criticó la conducta electoral de los hondureños y cuestionó que, después de experimentar dificultades económicas y políticas, vuelvan a respaldar a las mismas figuras o estructuras de poder en los siguientes procesos electorales.
"Oremos para que estas cosas cambien en este país, está difícil. No me explico cómo el pueblo hondureño es tan torpe, tan dundito; pasan dos, tres años y vuelven a caer. No puede ser, ya es tiempo de cambiar esa historia", expresó.
Sus declaraciones generaron reacciones en redes sociales, donde se abrió un debate sobre sus críticas al Gobierno, el costo de los combustibles y la manera en que se refirió a los ciudadanos.
Aguilar también abordó el tema mientras se refería al descanso de la Semana Morazánica y a los hondureños que viajaron a otros destinos, entre ellos El Salvador. En ese contexto, sostuvo que las situaciones de injusticia y las acciones que atentan contra la dignidad humana también deben ser motivo de reflexión.
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Diputada responde al sacerdote y lo critica
Entre las personas que reaccionaron a las declaraciones del religioso se encuentra la diputada del Partido Nacional, Merary Díaz, quien cuestionó la forma en que Aguilar se expresó sobre los hondureños y defendió las acciones del Gobierno frente al incremento de los carburantes.
"¡Ser sacerdote no lo coloca por encima del pueblo ni le da derecho a faltarle el respeto!", escribió la parlamentaria en una publicación en redes sociales.
"Deja mucho que desear el sentir y pensar del padre Sandro Aguilar. Si saliera más y leyera más, se daría cuenta de lo que ha hecho el gobierno del presidente @Papialaordenh para para aliviar el tema de los combustibles. ¿O será que espera que mande un contingente militar a liberar el estrecho de Ormuz?", agregó en su posteo en redes.

En su respuesta, la diputada también hizo referencia a que "este padre es el ejemplo de alguien que de misionero tiene poco, porque fijo no sale y es de los que se quedan en la casa cural".
Concluyó diciendo que "el pueblo hondureño no es dundo ni torpe. La investidura religiosa no le da autoridad para insultarlo ni menospreciarlo".
