La desesperación por conseguir asiento en los buses "rapiditos" hacia Valle de Ángeles terminó este jueves en una fuerte pelea entre pasajeros, con empujones, jalones de pelo y gritos, frente a la mirada atónita de quienes esperaban abordar en la terminal ubicada en una estación de servicio del barrio Guanacaste, en Tegucigalpa.
"Ya viene el otro, no se preocupen", gritó un despachador intentando calmar la situación, pero sus palabras encendieron aún más los ánimos. Un hombre y una mujer lo empujaron al exigir espacio dentro de la unidad, mientras reclamaban por los lugares ocupados por personas que no hicieron fila para abordar.
Según testigos, el pleito comenzó cuando dos jóvenes se disputaron el asiento junto a la puerta. "Dejame, hija de…", gritó una de ellas al ser jalada por el cabello, mientras la otra le respondía molesta: "¡Jodás, ya ratos hacemos fila!".
Finalmente, una de las involucradas decidió bajarse del bus "un tanto molesta", dando por terminado el altercado.
Reparación de carretera retrasa llegada de autobuses
La situación, aunque insólita, no sorprende a los usuarios frecuentes del transporte entre Tegucigalpa y Valle de Ángeles, quienes denuncian que las peleas por asientos se han vuelto comunes debido a los largos retrasos en la llegada de los buses.
Las demoras se deben a la reparación de la carretera a la altura del kilómetro 12, en la aldea Zarabanda, jurisdicción de Santa Lucía. Uno de los carriles cedió el 19 de octubre por las fuertes lluvias, y aunque la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) anunció que la obra tomaría entre cuatro y siete días, ya acumula más de tres semanas sin concluir.
Por ahora, el paso se mantiene habilitado en un tramo provisional, lo que provoca embotellamientos de hasta tres horas en horas pico. La congestión ha generado malestar y desesperación entre los pasajeros, quienes piden mayor control y más unidades en circulación para evitar nuevos incidentes.
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