El 10 de octubre de 2022 fue marcado por el horror en la colonia Villafranca de Tegucigalpa por el asesinato de un periodista y su padre.
La tranquilidad de la madrugada se rompió cuando hombres armados, vestidos como policías, irrumpieron en la vivienda de la familia Andino.
En minutos, padre e hijo fueron arrancados de su hogar. El periodista Edwin Josué Andino, de apenas 23 años, intentó escapar, pero las balas lo alcanzaron en plena calle.
A su padre, Edwin Emilio Andino, lo ejecutaron poco después en otro punto de la capital de Honduras.
Ahora, casi dos años después, el Ministerio Público exige 57 años de prisión contra los responsables de un crimen que estremeció al país y dejó una cicatriz imborrable en la prensa hondureña.
Exigen condena ejemplar por asesinato
El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), solicitó 57 años y cuatro meses de prisión contra cuatro hombres acusados de cometer el asesinato del periodista Edwin Josué Andino Canaca y su padre, Edwin Emilio Andino Amador.
Los imputados son Alex Geovany Rodríguez Alvarado, Josué Daniel Moradel Moreno y los hermanos Cristian Josué y Óscar Ariel Girón Salmerón, señalados además por allanamiento de morada agravado y robo con violencia.
Una madrugada teñida de sangre
El doble asesinato ocurrió entre las 5:00 y 5:30 de la madrugada cuando los acusados llegaron a la vivienda de la familia Andino.
Disfrazados con uniformes policiales, chalecos antibalas y pasamontañas, ingresaron fuertemente armados con fusiles AR-15, M-16 y mini uzi.
Tras irrumpir en la casa, sacaron a las víctimas bajo amenaza. El periodista intentó escapar, pero lo alcanzaron y lo asesinaron a balazos a pocos metros de la vivienda.
Al padre del comunicador lo obligaron a subir a un vehículo Honda Civic negro. Minutos después, en la colonia Rafael Leonardo Callejas, lo bajaron del automóvil y le dispararon en repetidas ocasiones, dejando su cuerpo abandonado junto al carro.
Ese mismo día, mientras equipos forenses levantaban ambos cadáveres, Honduras despertó con la noticia de un crimen que golpeó de lleno a la prensa nacional.
La fuga y la investigación
Tras ejecutar el doble asesinato, los procesados huyeron rumbo a la aldea La Cuesta, carretera hacia El Lolo.
Sin embargo, las investigaciones de la Sección de Muertes de Personas Pertenecientes a Grupos Sociales Vulnerables reconstruyeron con precisión cómo actuaron y lograron confirmar la participación de cada uno.
La Sala I del Tribunal de Sentencia, con competencia en casos de criminalidad organizada, deberá fijar la fecha para la lectura de sentencia.
Esa sentencia, marcará el desenlace de un proceso seguido de cerca por la sociedad hondureña.
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Un crimen contra la libertad de expresión
El asesinato de Edwin Andino, de tan solo 23 años, arrebató la vida de un joven periodista en formación y truncó la esperanza de un padre que lo acompañaba en su camino.
El caso se convirtió en símbolo del riesgo que enfrentan los comunicadores en Honduras, un país donde la violencia contra la prensa suele quedar impune.
Hoy, la petición de 57 años de prisión para los responsables es vista como una oportunidad para enviar un mensaje contundente: en Honduras, matar a un periodista no puede quedar impune, y la memoria de Edwin y su padre merece justicia.
