Pisar el acelerador por encima de los 80 kilómetros por hora en los principales ejes carreteros podría quedar fuera del nuevo límite de velocidad en Honduras que pretende establecer la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).

La institución afina un reglamento de regulación de velocidad que plantea establecer límites dependiendo del tipo de vía.

Desde los 80 kilómetros por hora en carreteras hasta velocidades considerablemente menores al entrar a ciudades, colonias o zonas escolares.

Pero hay un problema que acompañaría la aplicación de las nuevas reglas desde el comienzo: la DNVT reconoce que actualmente no dispone de radares electrónicos para supervisar si los conductores respetan esos límites.

La propuesta todavía no está vigente y según el director de la DNVT, Lenin Morell Andino, se presentará para evaluación de las autoridades de la Policía Nacional y de la Secretaría de Seguridad.

“Trabajamos con un reglamento de regulación de velocidad, ya lo tenemos afinado. Si Dios lo permite lo presentamos el lunes 30 de agosto para que lo evalúe el director nacional, asimismo el secretario de Seguridad”, explicó.

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Velocidad en Honduras: 80 en carreteras y 40 en bulevares

El cambio no establecería una sola velocidad máxima para todo Honduras. La propuesta distingue los límites según el lugar por donde circule el vehículo.

En los principales ejes carreteros, el máximo que plantean es de 80 kilómetros por hora, mientras que en bulevares y anillos periféricos bajaría hasta 40 kilómetros por hora.

Al ingresar a cascos urbanos, residenciales y colonias, el conductor tendría que reducir todavía más: los límites oscilarían entre 25 y 30 kilómetros por hora.

La reducción sería mayor en las proximidades de escuelas e iglesias, donde Morell explicó que la velocidad disminuiría progresivamente hasta llegar a 10 kilómetros por hora.

Esta es una medida dirigida especialmente a proteger a peatones y estudiantes, según explicó.

La DNVT sostiene que Honduras es actualmente el único país de la región que no dispone de un reglamento específico para regular los límites de velocidad.

Las velocidades

Una regla sin radares para vigilarla

Establecer un número en una carretera es una parte del desafío, comprobar quién lo incumple es otra.

La propia DNVT reconoce una limitación para poner en práctica el reglamento. “Es importante que las personas que conducen un vehículo la lean, la conozcan y realmente la pongan en práctica", dijo el oficial.

Aseguró que actualmenteno tienen los radares para supervisar, pero se analiza opciones para supervisar estos límites de velocidad.

Eso dejaría inicialmente una parte importante del cumplimiento en manos de los propios conductores y de los mecanismos de vigilancia que ya utiliza la autoridad.

El reglamento, por tanto, no resolvería por sí solo el problema que busca atacar, su aplicación dependerá también de la capacidad de controlar las carreteras.

Solo así lograrán detectar a quienes continúen circulando por encima de los límites establecidos.

Piques y velocidad en las carreteras

La preocupación de la DNVT no se limita a los automóviles, Morell aseguró que los monitoreos realizados a motociclistas detectan el uso de algunos ejes carreteros para competencias, piques y rodadas recreativas.

El funcionario advirtió que las carreteras hondureñas no se diseñaron para ese tipo de actividades y señaló otra carencia: el país no dispone de autódromos donde puedan desarrollarse de manera segura.

Para la DNVT, detrás de buena parte de los accidentes aparece precisamente el comportamiento humano.

Entre las conductas que más preocupan están el exceso de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol.

supervisión
De aprobarse el reglamento la DNVT anuncia mayor supervisión y control en el país. Foto: Policía Nacional.

Multas desde 300 lempiras

Hay otro componente que la DNVT pone sobre la mesa: cuánto cuesta actualmente infringir las normas.

Morell señaló que la institución realizó una comparación con otros países de la región y considera que las sanciones vigentes en Honduras son bajas.

Según explicó, las multas arrancan alrededor de 300 lempiras para las infracciones de menor cuantía.

Y llegan a 600 lempiras para otras faltas, mientras que la sanción relacionada con alcoholemia puede alcanzar el equivalente a un salario mínimo.

Por ahora, esos son los montos contemplados bajo la normativa vigente, pero el nuevo reglamento todavía debe superar la evaluación de las autoridades antes de convertirse en la referencia para los conductores.

Si avanza, manejar por una carretera, un bulevar o una colonia ya no tendría el mismo límite.

Serían: 80 kilómetros por hora el techo que plantean para los principales ejes carreteros.

Desde allí, el velocímetro tendría que comenzar a bajar conforme cambie el tipo de vía.

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