Mientras varios nombres del narcotráfico hondureño siguen enterrados entre condenas y expedientes federales, José García Teruel, alias “Pipo” y “El Tío”, volvió a mover fichas desde prisión.

El lugarteniente vinculado al cartel de los Montes Bobadilla apeló la sentencia de 13 años de cárcel que recibió en abril de 2022 por conspiración para traficar cocaína hacia Estados Unidos.

Según documentos judiciales fechados el 5 de mayo de 2026, García Teruel formalizó ante el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito en Virginia una solicitud para revisar su condena.

Desde abril de este año venía pidiendo asistencia judicial, intentando abrir una rendija legal que le permitiera desmontar la sentencia emitida por la justicia estadounidense.

De interés: García Teruel, la mente que orquestó los envíos de cocaína del cártel Montes Bobadilla

'Pipo' operador que coordinó rutas de cocaína desde Honduras

La acusación de Estados Unidos no lo describía como un simple colaborador periférico.

Para los fiscales federales, García Teruel era un intermediario clave en las operaciones de narcotráfico dirigidas por Noé Montes-Bobadilla.

Los expedientes judiciales sostienen que “Pipo” coordinó transacciones de cocaína con proveedores de Suramérica y organizó la logística para mover cargamentos marítimos destinados a Honduras.

También lo señalaron como negociador de futuras operaciones vinculadas al traslado de droga en lanchas rápidas, aeronaves y semisumergibles.

Parte de las pruebas incluidas por la Fiscalía estadounidense provienen de grabaciones e interceptaciones donde aparecen conversaciones entre García Teruel, Noé Montes-Bobadilla y fuentes cooperantes de la DEA infiltradas en la estructura criminal.

Las investigaciones retratan a un operador que no necesitó protagonismo público para mantener conexiones activas dentro del negocio de la cocaína.

Pipo del clan Montes Bobadilla

DEA detectó reuniones y cargamentos

El Gran Jurado estadounidense detalló varios episodios que colocaron a "Pipo" dentro de la conspiración narcotraficante.

Uno de esos momentos ocurrió el 22 de febrero de 2014, cuando, según el expediente, sostuvo comunicaciones con Noé Montes-Bobadilla para negociar un futuro cargamento de cocaína que sería transportado mediante aeronaves.

Posteriormente, el 2 de abril de 2014, habló con otro co-conspirador sobre el decomiso de seis embarcaciones vinculadas al cartel, las cuales las incautaron las fuerzas de seguridad hondureñas.

Sin embargo, uno de los encuentros más comprometedores para la acusación ocurrió el 25 de junio de 2015 en La Ceiba, Atlántida.

Ese día, García Teruel y Noé Montes-Bobadilla se reunieron personalmente con una fuente cooperante de la DEA para discutir la logística de un cargamento marítimo de cocaína procedente de Colombia.

El perfil de Pipo

Los millones que perseguía Estados Unidos al cartel hondureño

Al igual que otros integrantes del cartel Montes Bobadilla, a "Pipo" se le acusó bajo el Cargo Uno por conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína con conocimiento de que la droga terminaría ingresando ilegalmente a Estados Unidos.

Su nombre también apareció incluido en la orden de decomiso de bienes promovida por las autoridades federales estadounidenses.

La Fiscalía buscó la confiscación de propiedades y activos vinculados a una suma estimada en 50 millones de dólares.

Una cifra que, según el expediente, representaba las ganancias obtenidas durante la conspiración narcotraficante.

Ahora, años después de la sentencia, “Pipo” intenta desmontar parte de esa caída judicial desde una corte de apelaciones en Virginia.

Pero al hacerlo, también vuelve a sacar a flote las piezas de una estructura criminal que durante años movió cocaína desde Honduras bajo rutas marítimas, pistas clandestinas y negociaciones silenciosas.

Lea también: Honduras extraditó a José del Tránsito García Teruel hacia Estados Unidos, de esto se le acusa