Doce días después que se produjo el rapto y matanza de los cinco jóvenes que realizaban una mudanza en la colonia Mirador de Oriente, la Policía Nacional de Honduras intervino este viernes dicha zona con un operativo, sin precisar el número de elementos.

Las autoridades policiales explicaron que la intervención también tiene la finalidad de reducir la incidencia delictiva y desarticular estructuras criminales que afectan la seguridad de ese sector.

Según declaraciones del comisionado de la Policía Nacional, Juan Pérez, se están concentrando esfuerzos en la Mirador de Oriente para combatir eficazmente la delincuencia que tanto preocupa a los habitantes. "Nuestro compromiso es claro: garantizar un entorno seguro y pacífico para todos", expresó.

El despliegue operativo incluye una serie de medidas preventivas y de control, tales como retenes móviles, patrullajes continuos en vehículos y motocicletas, así como registros y verificación de documentación personal.

Estas acciones están diseñadas para identificar y capturar a personas con órdenes de captura pendientes y prevenir delitos como extorsiones, homicidios y robos.

Cinco jóvenes que realizaban una mudanza fueron raptados por supuestos pandilleros

El domingo 23 de junio, cinco jóvenes fueron reportados como desaparecidos mientras realizaban una mudanza.

Annie Villatoro y Roger Coleman desaparecieron mientras se mudaban de la Residencial Honduras a la colonia Mirador de Oriente, junto con otros tres jóvenes.

Alarmados, sus familiares recurrieron a las autoridades, quienes determinaron que habían sido secuestrados por miembros de la Pandilla 18.

El vehículo utilizado en la mudanza fue encontrado abandonado y, al día siguiente, la policía detuvo a cinco pandilleros en posesión de la llave del carro y el celular de uno de los desaparecidos.

El 28 de junio autoridades anunciaron el hallazgo de los primeros dos cuerpos

Después de intensas jornadas de búsqueda, el secretario de Seguridad, Gustavo Sánchez, anunció el descubrimiento de los primeros dos cuerpos la noche del viernes 28 de junio, en un área montañosa cerca de Tatumbla, Francisco Morazán.

Horas más tarde, se localizaron otros dos cuerpos. Los cuerpos de los cuatro jóvenes fueron trasladados en dos operativos aéreos el sábado 29 de junio y enterrados el domingo 30 de junio en el cementerio San Miguel Arcángel, aldea Las Casitas, sin velatorio previo.

Mientras tanto, un quinto cuerpo fue encontrado por un residente en el cerro Carranales el mismo domingo y entregado a sus familiares el lunes siguiente para su sepultura tras su identificación.

Sostienen hipótesis que los jóvenes encontraron la muerte por haber rentado una vivienda de interés criminal

Las autoridades principales mantienen la hipótesis de que los cinco jóvenes encontraron la muerte por haber alquilado una propiedad que interesaba a la pandilla 18.

Los presuntos responsables de esta tragedia, cinco miembros identificados de la Pandilla 18, fueron capturados y enfrentan delitos de asesinato y asociación para delinquir.

Recientemente se sumó un sexto sospechoso, capturado el miércoles 3 de julio. Todos permanecen en prisión preventiva según lo dictaminado por el Poder Judicial.

En una audiencia inicial realizada virtualmente, un juez emitió el auto de formal procesamiento y la medida cautelar de prisión preventiva para los seis implicados en este crimen, se trata de:

  • Carlos Humberto Sánchez García.
  • José Arturo Hernández García.
  • Luis Alfredo Izaguirre Chirinos.
  • Elga Dolores Irías Cantillano.
  • Digna Raquel Juárez Salgado.
  • Óscar Ismael Valladares Rodas.

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