La Red por la Equidad Democrática en Honduras (REDH) solicitó este jueves al Congreso Nacional (CN) aprobar el presupuesto electoral, a pocas semanas para que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoque a las elecciones primarias y generales del próximo año.
Mediante un comunicado en conjunto con varias organizaciones y sectores políticos, la REDH, identificó y planteó públicamente los vacíos que persisten en la administración electoral.
Además, la organización de sociedad civil anotó que estos problemas han sido señalados reiteradamente por observadores electorales nacionales e internacionales en los últimos procesos de elección popular.
Sin embargo, los mismo han llevado a intensas reuniones con instituciones electorales, partidos políticos y diputados del Congreso Nacional para promover reformas urgentes que aún no se han implementado.
"Aprobar el presupuesto electoral en el límite mínimo de tiempo se ha convertido en una práctica. Esta situación y la aparente improvisación en la planificación, ha conducido a dos costumbres administrativas, como las compras directas y las ampliaciones del Presupuesto", dijo Ana Figueroa del Foro Social de la Deuda externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).
El documento cita que esto ha duplicado el gasto electoral de 2,000 millones de lempiras en 2017 a 4,000 millones de lempiras en 2021; y ha generado dudas sobre las empresas contratadas y los costos.
Otras problemáticas identificadas por REDH
Asimismo, la REDH señaló la falta de regulación del financiamiento de las campañas políticas; para el caso, las elecciones de 2021 demostraron insuficiencias en la fiscalización del financiamiento de las campañas políticas.
Por ello la REDH solicitó al CN que fortalezca la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización a Partidos Políticos y Candidatos (UFTF), conocida como Unidad de Política Limpia.
También remarcó la violencia político electoral, la cual consideró que aumentó con discursos de odio y confrontaciones entre políticos; exacerbando la violencia, especialmente contra mujeres, y generalmente quedando impune.
De igual forma remarcó el discurso de odio y desinformación, que están erosionando los principios democráticos del país.
Las figuras políticas y funcionarios utilizan campañas de desprestigio y amenazas para silenciar a críticos, creando un ambiente de hostilidad que pone en riesgo el proceso electoral.
