Una nube de polvo proveniente del desierto del Sahara ha comenzado a afectar el territorio hondureño desde el jueves 29 de mayo, según confirmaron autoridades de la Secretaría de Salud (Sesal) y el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).

Este fenómeno natural, aunque común entre mayo y agosto, representa un serio riesgo para la salud de la población.

De acuerdo con la Unidad de Vigilancia de la Salud (UVS) y el Subsistema de Vigilancia de Cambio Climático, esta concentración de partículas puede provocar desde irritaciones leves hasta graves complicaciones respiratorias y cardiovasculares, sobre todo en niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.

¿Qué contiene el polvo y por qué es peligroso?

El polvo del Sahara no solo transporta minerales como hierro, calcio y sílice, sino también microorganismos como bacterias, hongos, virus y ácaros, lo que lo convierte en una amenaza para la salud pública.

Entre los síntomas más comunes asociados a esta nube se encuentran:

  • Irritación en ojos, nariz y garganta
  • Tos persistente, dolor de garganta y conjuntivitis
  • Alergias e irritaciones cutáneas
  • Agravamiento de enfermedades como asma, bronquitis, EPOC y neumonía
  • Riesgo de complicaciones en personas con afecciones cardíacas

¿Qué se recomienda?

Las autoridades de salud llaman a la población a protegerse con las siguientes medidas:

  • Evitar salir de casa en los días de mayor concentración de polvo
  • Usar mascarillas y gafas al estar al aire libre
  • Mantener puertas y ventanas cerradas
  • No realizar actividades físicas intensas en exteriores
  • Seguir tratamientos médicos en caso de padecer enfermedades respiratorias o del corazón
  • No quemar basura ni encender fogatas

Atención reforzada en centros de salud

La Sesal también ha instruido a los centros de salud del país a estar en alerta ante un posible aumento de consultas por afecciones respiratorias. Se pide reforzar la vigilancia epidemiológica y brindar orientación clara a la ciudadanía.

La nube de polvo sahariano, que ha cruzado el Atlántico hasta llegar a América Central, es un fenómeno que se repite cada año. Sin embargo, su impacto en la salud puede variar según las condiciones atmosféricas y el estado general de la población.

Ante cualquier síntoma, las autoridades recomiendan a los hondureños acudir al centro de salud más cercano.

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