El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), informó que una masa de aire cargada con partículas de polvo proveniente del desierto del Sahara se aproxima a Honduras y comenzará a afectar el territorio nacional a partir de este miércoles 28 de mayo.
Según Cenaos, dependencia adscrita a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), este fenómeno natural, que ocurre anualmente entre los meses de mayo y agosto, transporta partículas finas de arena y minerales desde el norte de África hasta el Caribe y Centroamérica, impulsadas por fuertes vientos del este.
Además, señaló que aunque es un proceso común, su impacto puede variar cada año según las condiciones atmosféricas.
Consecuencias en la calidad del aire
No obstante, las autoridades advirtieron que la llegada de esta nube de polvo tendrá consecuencias directas en la calidad del aire, sobre todo en las regiones del oriente de Honduras, donde se prevé una mayor concentración de partículas.
"Estamos hablando de concentraciones que podrían alcanzar entre 20 y 30 microgramos por metro cúbico, lo que representa un aumento respecto a los niveles normales que hemos estado recibiendo", indicó Cenaos.
Este incremento en la presencia de partículas finas podría agravar afecciones respiratorias preexistentes, como el asma, bronquitis crónica o alergias; por lo que Cenaos recomienda precaución, especialmente a los niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.

¿En qué consiste el polvo del Sahara?
El polvo del Sahara es un fenómeno que está formado por una masa de aire caliente y seca cargada de partículas de arena y se desplaza debido a los fuertes vientos sobre la región norte de África.
Se le conoce así porque efectivamente se trata de polvo del desierto que atraviesa el Atlántico por varios días hasta el Caribe para luego alcanzar el Golfo de México.
No es fácil que las personas vean el fenómeno, aunque si se está en altamar a bordo de un barco quizá si perciba el cielo un poco turbio porque se trata de partículas de polvos suspendidos, o podría observarse cuando hay gran contaminación en las ciudades, pero sí es visible en imágenes de satélites meteorológicos.
