A simple vista era un automóvil más en Sabá, Colón, nada sobre los asientos, nada expuesto dentro de la cabina. Pero el cargamento de droga viajaba donde difícilmente podía verse: debajo del vehículo.
La inspección reveló el secreto, en la parte inferior de la cabina había un compartimiento oculto, una especie de caleta en la que, según las autoridades, escondieron 103 paquetes de presunta marihuana.
No estaban tirados al azar, el cargamento se distribuyó en 51 paquetes dobles y uno sencillo, todos envueltos en plástico transparente y lo acomodaron dentro del espacio oculto del automotor.
El hallazgo ocurrió en pleno centro de la ciudad y convirtió un vehículo aparentemente común en la principal pieza de una investigación por presunto tráfico de drogas.
De interés: Así golpearon el corazón del negocio de 'Los Pelones' en Choluteca
La caleta de droga estaba debajo de la cabina
El detalle que llamó la atención de los agentes no estaba precisamente a la vista, el escondite estaba en la parte inferior de la cabina.
Estaban encaletados, lo que permitió mantener fuera de la vista un cargamento considerable.
Era más de un centenar de paquetes que, de acuerdo con las autoridades, contenían presunta marihuana. El automóvil también lo decomisaron.
El hallazgo
El conteo reveló la dimensión de lo que llevaba aquella caleta, los agentes sacaron uno tras otro hasta contabilizar 103 paquetes.
La droga estaba agrupada en 51 envoltorios dobles y uno sencillo, pero detrás del número queda una pista que ahora deberá seguir la investigación.
El vehículo se usó o acondicionó en un espacio que permitía esconder el cargamento debajo de la cabina.
Ese detalle abre interrogantes sobre el recorrido de la droga, quién la colocó allí, cuál era su destino y quién debía recibirla.
Por ahora, las autoridades no informaron sobre capturas relacionadas directamente con el hallazgo ni revelaron el punto de origen o destino del cargamento.

Vigilancia clave en la operación
La Policía atribuyó el decomiso a labores previas de vigilancia y seguimiento realizadas por equipos antidrogas.
“La incautación se llevó a cabo mediante labores de vigilancia y seguimiento desarrolladas por los equipos antidrogas, orientadas a prevenir y combatir el tráfico ilícito de drogas en esta zona”, declaró un funcionario policial.
Tras el descubrimiento, tanto los 103 paquetes de presunta marihuana como el automóvil quedaron como indicios del caso.
Las diligencias fueron remitidas a la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (Fescco), con sede en La Ceiba, Atlántida, que deberá continuar con las investigaciones.
El decomiso dejó algo más que una cifra, descubrió el escondite. Por fuera había un automóvil que se confundía con cualquier otro.
Pero debajo de la cabina había una caleta cargada con 103 paquetes que ahora forman parte de una investigación para determinar quién los puso allí y hacia dónde iban.
Lea también: Entre droga y velas: el oscuro ritual que halló la Policía en Choloma
