Primero vienen las fotografías compartidas en redes sociales, las llamadas desesperadas y las caminatas por calles, ríos y potreros con la esperanza de encontrar a una hija, una hermana o una amiga con vida.

Después, en demasiados casos, la búsqueda termina frente a una escena del crimen o en una morgue. Honduras repite esa historia una y otra vez. La de Jerly Dariely Molina fue una de ellas.

Tenía apenas 20 años cuando desapareció la noche del 19 de diciembre de 2019 en San Luis, Santa Bárbara.

Tres días después, hombres que extraían arena encontraron su cuerpo flotando a la orilla del río Jicatuyo.

Así se puso fin a una búsqueda que comenzó con esperanza y terminó con una familia destrozada.

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Jerly Dariely Molina desapareció sin dejar una sola pista

Jerly era estudiante de la carrera de Psicología y quienes la conocían la describían como una joven tranquila, dedicada a sus estudios y sin conflictos conocidos.

La última persona con la que habló fue su madre, quien permanecía hospitalizada en San Pedro Sula por un tratamiento médico.

Ambas sostuvieron una videollamada la noche del 19 de diciembre y después de esa conversación, nadie volvió a verla.

Cuando la joven dejó de responder llamadas y mensajes, la preocupación se convirtió en desesperación.

Al día siguiente, sus familiares interpusieron la denuncia por desaparición ante la Policía Nacional y una de sus tías insistía en que nada hacía pensar que algo pudiera ocurrirle.

"No sabemos qué pasó, ella estaba bien", recordó entonces.

Familiares, vecinos y amigos comenzaron a recorrer distintos sectores de San Luis buscando cualquier pista que permitiera encontrarla, pero las horas pasaban y el silencio era cada vez más inquietante.

Jerly Dariely Molina
El caso de Jerly caso sigue simbolizando la angustia de las familias que buscan a sus seres queridos y la violencia que golpea a muchas mujeres en Honduras. Foto: redes sociales.

El río Jicatuyo terminó con la esperanza de encontrarla con vida

La mañana del 22 de diciembre de 2019, hombres dedicados a extraer arena hicieron un hallazgo que cambió el rumbo de la búsqueda.

A la orilla del río Jicatuyo, en San José de Colinas, encontraron el cuerpo de una mujer.

Vestía pantalón azul y una camisa negra sin mangas. El cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición por haber permanecido varios días en el agua y tenía impactos de bala en la cabeza.

El deterioro del cadáver dificultó durante varios días confirmar oficialmente su identidad.

Pero la noticia que la familia intentó evitar terminó por hacerse realidad: era Jerly Dariely Molina.

Un crimen que dejó más preguntas que respuestas

Después de varios días en la morgue, la joven recibió cristiana sepultura entre el dolor de familiares, amigos y vecinos.

Su asesinato dejó interrogantes que, casi siete años después, continúan sin respuestas públicas.

¿Quién la sacó de su vivienda?. ¿Por qué la asesinaron de un disparo en la cabeza?. ¿Quién abandonó su cuerpo en el río?.

La familia nunca encontró explicaciones para un crimen que cambió sus vidas para siempre y tras el sepelio, una de sus familiares escribió un mensaje que resumía el vacío que dejó la universitaria.

"Nos quitaron algo tan bello que era tu presencia, te arrebataron de manera tan injusta".

Las palabras acompañaban un video con fotografías de Jerly sonriendo junto a sus seres queridos, imágenes que contrastaron con el dolor que dejó su muerte.

la desaparición

Una historia que Honduras sigue repitiendo

El caso de Jerly Dariely Molina dejó de ser únicamente el expediente de una joven asesinada en Santa Bárbara.

Su nombre pasó a integrar la larga lista de mujeres hondureñas cuya desaparición terminó de la peor manera.

Con los años cambian los nombres, los municipios y las circunstancias, pero el patrón es dolorosamente parecido.

Una familia denuncia una desaparición, organiza búsquedas, se aferra a la esperanza y, días después, recibe la noticia que nunca quiso escuchar.

Casi siete años después, el río Jicatuyo fue el último lugar donde apareció Jerly. Para su familia, sin embargo, la búsqueda de respuestas continúa.

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