Tras sobrevivir al supuesto envenenamiento por un aparente trabajo de brujería, la princesa de la Feria Agostina de Corquín, Copán, Joselyn Villalta, brindó sus primeras declaraciones.

En exclusiva a noticieros Hoy Mismo de TSi, la joven explicó que fue durante el concurso que una mujer de la tercera edad, a quien no conoce, le ofreció una bebida.

"Yo por la necesidad que tenía por lo que no había cenado le acepté la bebida, la tomé tranquila, no sentía nada, no tenía ningún síntoma", contó.

Sin embargo, fue hasta que ya estaba en el escenario junto a la reina, de quien no se ha revelado el nombre, que comenzó a sentirse mareada, pensando que era por nervios.

"Entrando al salón me empezó a dar vueltas todo, se me empezó a acalambrar el cuerpo, ya no podía estar en pie; se me acalambró todo, no sentía el cuerpo", detalló.

Tras lo ocurrido la noche de pasado miércoles en la ciudad ubicada al norte del país, fue traslada a su casa, pero antes pasaron por un lugar para que oraran por ellas.

Ya estando en su hogar las cosas se complicaron, pues asegura que "empecé a sentir que me ardía el estomago, no sentía las piernas, los brazos y quería vomitar pero se me cerraba la garganta".

Ante estos nuevos síntomas, sus familiares la llevaron a un centro asistencial privado de la zona, donde estuvo internada por varias horas.

¿Fue brujería?

Según le indicaron los médicos, pudo haber sido un intento de 'envenenamiento' lo que sufrió junto a la reina, de quien se desconoce hasta el momento su estado de salud.

Aunque hasta el momento no se saben los motivos por los que la mujer pudo atentar contra las dos jóvenes, existe una hipótesis fuerte.

"A lo que dice la gente es que pudo haber sido por envidia, o por los supuestos problemas que tengo con la reina, pero eso no es cierto", aclaró.

Pero sí recalcó que dos días antes de los hechos, un hombre la había "amenazado de que a mi y a la reina nos iba a pasar algo en el cortejo", pero que no tomó importancia a sus palabras.

El caso sigue siendo investigado por las autoridades locales, quienes esperan dar con el paradero de la mujer que les entregó las bebidas que casi acaban con las vidas de las jóvenes.