En la historia de Honduras están entes importantes como ser los próceres quiénes enaltecieron a nuestro país, durante el proceso de la independencia.

Estos héroes nacionales recuerdan a la población hondureña lo que es el amor a la patria ya que, fueron capaces de dar todo por Honduras e incentivar el patriotismo y reafirmar los valores cívicos

Los próceres de Honduras son un ejemplo de luchas, triunfos, derrotas, traiciones, sufrimientos y muerte. Destacando la valentía de cada uno y las grandes virtudes morales, cívicas e intelectuales por el amor a la patria. Estos son los mismos que figuran en cada uno de los billetes del país

¿Qué es un prócer?

Es una persona que goza de mucho respeto por sus cualidades y que ha luchado por grandes ideales como ser la justicia, la humanidad, la hermandad, libertad y bienestar de un país.

Se considera un prócer porque brinda valor a su vida haciendo algo por la patria o por la sociedad.

¿Quiénes son los próceres de Honduras?

En Honduras debido a las luchas de grandes hombres por defender el territorio nacional y pensamiento hondureño se les considera como prócer y héroes nacionales a los siguientes personajes:

  • El Cacique Lempira
Próceres de Honduras
Retrato de El Cacique Lempira. Foto: Diario La Prensa

Según la historia, se estima que nació el año 1499, fue un guerrero de origen lenca y líder de dicha tribu, el cual defendió a su pueblo y el territorio en contra de los españoles y esto sucede en la década de 1530.

Se caracterizó por ser alguien bravo, robusto, de mucha fuerza y desde muy joven mostró gran valor, sentía un amor entrañable por su pueblo, tierra, leyes y sus costumbres.

El nombre Lempira, proviene de la palabra Lempaera, que a su vez procede de dos vocablos de la lengua lenca. "Lempa", significa señor titulo de dignidad o jerarquía y "Era", significa cerro o sierra. De modo que, Lempira significa "Señor de la sierra o Señor del cerro".

  • José Trinidad Reyes
Próceres de Honduras
Retrato de José Trinidad Reyes. Foto: Diario La Prensa

Nació en Tegucigalpa en 1797 y murió en la misma ciudad en 1855, fue destacado sacerdote, educador, músico y literario.

En el trayectoria de su vida se interesó mucho por las matemáticas, el castellano, la filosofía, latín y la teología.

Fue nombrado cura párroco de Tegucigalpa, cargo que no acepto cediéndolo al presbítero José Trinidad Estrada en 1841 fue propuesto como candidato para el obispado de Honduras por el papa Gregorio VI.

Fue el primer rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, la cual lleva su nombre.

  • José Cecilio del Valle
Próceres de Honduras
Imagen de José Cecilio del valle. Foto: Presencia Universitaria

Nació el 22 de noviembre de 1780 en Choluteca, su padre era don José Antonio Díaz del Valle y su madre Gertrudis Díaz del Valle, quiénes eran criollos de buena posición económica y terratenientes dedicados a la agricultura y ganadería.

Estudió en la Universidad de San Carlos, en la ciudad de Guatemala donde alcanzó gran fama como erudito.

En 1820 ya era alcalde de la ciudad de Guatemala. Cuando América Central logró la independencia del dominio español en 1821, Valle ayudó a que la región pasara a formar parte de una confederación con el recién creado Imperio mexicano de Agustin de Iturbide.

José Cecilio del Valle representó a la provincia de Tegucigalpa en el Congreso mexicano de 122 y se convirtió en secretario de Asuntos Exteriores en el gobierno de Iturbide.

Ganó las elecciones presidenciales de 1834 pero murió antes de tomar posesión de la presidencia el 2 de marzo de 1834.

  • Dionisio de Herrera
Próceres de Honduras
Retrato de Dionisio de Herrera. Foto: Honduras.com

Nació el 9 de octubre de 1781 en Choluteca y murió el 13 de junio de 1850 fue un abogado y político hondureño y centroamericano, representante del liberalismo y uno de los mas destacados en su época.

Dionisio de Herrera fue hijo primogénito de don Juan Jacinto Herrera quien fue Alcalde Provincial de la Villa de Choluteca desde 1793. Su madre fue Paula Díaz del Valle Izaguirre hermana de la madre del prócer José Cecilio del Valle.

Herrera fue uno de los dirigentes liberales más populares de Centroamérica y el único elegido jefe del estado por sufragio popular en tres países distintos. Murió en la pobreza en 1850 en El Salvador.

  • Francisco Morazán
Próceres de Honduras
Imagen de Francisco Morazán. Foto: Diario La Tribuna

Nació en Tegucigalpa el 3 de octubre de 1792, sus padres fueron José Eusebio Morazán Alemán y Guadalupe Quesada Borjas, ambos miembros de una familia criolla de clase alta dedicada a la agricultura y el comercio.

Morazán se unió a la infructuosa lucha por evitar la anexión de Honduras por México (1821) y luego asumió la presidencia en 1827.

En 1829 dirigió al Ejercito Aliado Protector de la Ley en contra del gobierno conservador del presidente federal Manuel José Arce.

Fue presidente de las Provincias Unidas del Centro de América (Estado que desde 1823 hasta 1840 federó a Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica).

Durante su mandato, inició numerosas reformas educativas, judiciales y económicas y trató de limitar el poder de la Iglesia Católica, pero las luchas internas de la confederación le obligaron a llevar a cabo acciones militares con el fin de mantener su unidad.

Tuvo que exiliarse en 1840, regresó dos años más tarde, con la intención de restablecer la confederación pero fue traicionado y fusilado por sus propias tropas.

  • José Trinidad Cabañas
Próceres de Honduras
Retrato de José Trinidad Cabañas. Foto: Redes Sociales

Nació el 9 de junio de 1805 en Tegucigalpa y falleció en Comayagua el 8 de enero de 1971, fue un militar con el grado de General de División , también muy ligado al lado político.

Fue electo como Séptimo Presidente constitucional del Estado de Honduras para el periodo de 1852 a 1855 y un defensor de las ideas de unión en Centroamérica. Sus padres fueron José María Cabañas y Juana Fiallos de Cabañas.

A Cabañas se le considera como una de las personas más honradas de la historia de Honduras. Durante su periodo de presidente sostuvo que no se trata de fundar la República de algunos, sino la República de todos.