Tienen un título que los acredita para enseñar, pero no una plaza donde hacerlo y por eso, unos 30 mil maestros permanecen desempleados en Honduras.

Esa es una cifra que los colegios magisteriales ubican entre docentes interinos y profesionales que durante años buscaron ingresar al sistema educativo.

Detrás del desempleo de maestros aparece ahora una cifra que abre otra discusión: 5,200 asistencias técnicas se nombraron en años anteriores.

Esto pese a que, según autoridades educativas, la necesidad estaba en colocar profesores frente a los alumnos.

Gilberto Benítez, director distrital de Educación, cuestionó esos nombramientos y sostuvo que se irrespetaron disposiciones establecidas en el Estatuto del Docente hondureño y los requisitos legales para ocupar una plaza.

Es tanta la gravedad de lo que hizo este grupo de maestros en la Secretaría de Educación que se habla de 5,200 asistencias técnicas nombradas y aquí no se necesitan asistencias técnicas, se necesitan maestros en las aulas.

Gilberto Benítez, director distrital de Educación

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5,200 asistencias frente a miles de maestros sin empleo

La cifra adquiere otra dimensión cuando se coloca frente al número de profesionales que siguen buscando trabajo.

Los colegios magisteriales estiman que entre 20 mil y 30 mil maestros están desempleados en Honduras.

El problema no se limita a quienes nunca consiguieron una plaza, dentro de ese universo también figuran docentes interinos y aspirantes que esperaron una oportunidad para ingresar de manera permanente al sistema educativo.

Benítez responsabilizó a quienes participaron en los nombramientos cuestionados por contribuir al problema que ahora enfrenta el sector.

Ellos son responsables del desempleo masivo que hay en la educación porque irrespetaron lo que establece el Estatuto del Docente hondureño y los requisitos que establece la ley para nombrar a un docente.

Los efectos también llegaron a las comunidades educativas. Durante 2023, 2024 y 2025, padres de familia protagonizaron protestas en escuelas y direcciones departamentales para reclamar docentes y cuestionar la forma en que se realizaron algunos nombramientos.

La contradicción se demostró, porque mientras había escuelas reclamando maestros, miles de profesionales de la educación esperaron una plaza.

aulas y maestros
Una docente imparte clases en un aula llena de estudiantes, mientras en Honduras unos 30 mil maestros permanecen sin empleo y a la espera de una plaza.

Educación revisa quién puede quedarse frente a un aula

La Secretaría de Educación evalúa ahora la situación de docentes interinos que no reunirían los requisitos contemplados en la Ley Fundamental de Educación y el Estatuto del Docente.

Según Benítez, se mantienen conversaciones con las personas involucradas y se revisan las oportunidades disponibles para que puedan ser ocupadas por docentes que sí cumplan las condiciones exigidas legalmente.

La revisión podría abrir oportunidades para profesionales que llevan años esperando ingresar al sistema.

Pero también coloca bajo escrutinio la manera en que se distribuyeron plazas y nombramientos en años anteriores.

Lo dijo

Hasta 45 alumnos por maestro: otra presión dentro de las aulas

La discusión sobre el desempleo de maestros también contrasta con la cantidad de estudiantes que puede llegar a atender un solo profesor.

Benítez explicó que el Estatuto del Docente hondureño establece 35 alumnos por profesor, mientras la Ley Fundamental de Educación contempla hasta 45 estudiantes.

El funcionario comparó esas cifras con un informe divulgado recientemente por la UNESCO.

El informe revela la cantidad de estudiantes atendidos por docente en Honduras y otros países de Latinoamérica.

Según explicó, en otros países de la región se habla de grupos de entre 22 y 26 estudiantes por profesor, en Honduras está entre 35 y 45.

“Ese es un número bastante alto como para lograr calidad educativa”, advirtió Benítez.

La comparación agrega otra contradicción: miles de maestros buscan una plaza mientras quienes ya están dentro del sistema enfrentan aulas con hasta 45 estudiantes.

Reducir esa carga podría significar más docentes frente a las aulas y mejores condiciones para enseñar.

Pero el sistema mantiene a unos 30 mil profesionales esperando una oportunidad laboral.

El desempleo de maestros deja así de ser únicamente una cifra laboral. También expone una paradoja del sistema educativo hondureño.

Hay miles de profesores esperando trabajo y, al mismo tiempo, aulas donde un solo docente debe atender a decenas de estudiantes.

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