La construcción de la represa El Tablón se llevará a cabo entre los municipios de Quimistán y San Marcos, Santa Bárbara, al occidente de Honduras y reducirá las áreas que se inundarán con el proyecto, el cual, según autoridades gubernamentales, será de primer nivel para el control de inundaciones en el Valle de Sula durante fenómenos naturales.

Erick Tejada, gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), explicó este lunes en el programa Frente a Frente de Canal 5 que aproximadamente 400 familias se verán afectadas por la construcción de la presa, lo que representa una reducción respecto al número previsto en el estudio de 2007, que contemplaba afectar a 800 familias.

Las familias afectadas deberán ser reubicadas en otros sectores y recibirán indemnizaciones, pero por ahora se desconoce cuál será el impacto económico.

Las obras del proyecto se emplazarán dentro de la cuenca del río Chamelecón, aproximadamente a 13.2 kilómetros aguas arriba del sitio original que figuraba en el estudio de factibilidad de 2007.

Esto se hace principalmente para evitar la inundación del poblado de La Ceibita, donde residen 600 familias, y del puente que conecta la carretera Ruta Nacional 20 con la CA-4.

"La Ceibita ya no queda dentro de las áreas afectadas", afirmó Tejada.

Represa rompe picos

El gerente de la estatal eléctrica no especificó los lugares exactos que se verán afectados por la construcción del embalse, ya que aún se encuentra en proceso el censo para determinarlo con precisión.

También explicó que la represa será una "presa rompe picos" diseñada para controlar las crecidas del río Chamelecón durante fenómenos naturales, como las tormentas Eta e Iota, que en noviembre de 2020 inundaron todo el Valle de Sula.

"El diseño del proyecto está orientado a controlar las inundaciones, tomando como referencia los caudales del río durante las tormentas Eta e Iota, que alcanzaron los 4 mil metros cúbicos por segundo", expuso Erick Tejada.

"Si se llegara a presentar un evento extremo, la represa podrá controlar cerca de 12 mil metros cúbicos por segundo", agregó el funcionario.

La represa será de usos múltiples, pero su objetivo principal será el control de inundaciones, insistió el gerente de la ENEE. Además, se destinará a generar 13 megavatios de energía eléctrica, a suministrar agua potable y a irrigar tierras en el Valle de Sula.

Etapas del proyecto

El proyecto se encuentra en la etapa final de elaboración de los términos de referencia o bases para la licitación pública internacional, la cual comenzará en febrero de 2025 con una duración de seis meses. La construcción iniciará en octubre de ese mismo año.

La finalización de la represa está prevista entre 36 y 48 meses después del inicio de la obra, lo que generará 7,000 empleos directos y más de 22,000 indirectos, según Erick Tejada.

De ser así, el embalse estaría listo en 2029 y comenzaría a operar en 2030.

La obra costará unos 300 millones de dólares y será financiada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). El préstamo fue firmado el pasado 17 de diciembre

Socialización

Por su parte, el titular de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), Lucky Medina, aseguró que la mayoría de las comunidades que inicialmente serían afectadas por El Tablón ya no muestran mayor oposición, pues están socializando con ellas para definir las áreas del proyecto. Además, se cuenta con un plan de asentamiento e indemnización.

Mientras tanto, el director del Instituto Nacional de Conservación Forestal (ICF), Luis Soliz, explicó que el proyecto tendrá, sin duda, un impacto ambiental, pero ya se están planificando trabajos de mitigación.

El proyecto afectará unas 75,000 hectáreas de bosque. "Tenemos que trabajar las cuencas de manera integral; se recuperarán áreas boscosas para mantener la cobertura de materia orgánica, lo que permitirá la infiltración de agua y evitará la erosión y los picos de agua", expresó.