Las masacres vuelven a ganar espacio en los reportes de violencia de Honduras. Pese a las operaciones policiales y militares desplegadas en distintas regiones consideradas prioritarias, el propio ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, reconoció que los homicidios múltiples registran un repunte que las autoridades atribuyen a venganzas, vendettas y disputas entre estructuras criminales.
La admisión ocurre en momentos en que el Gobierno insiste en que mantiene una ofensiva contra la delincuencia organizada en varios puntos del país.
Sin embargo, los recientes hechos sangrientos evidencian que la violencia colectiva dejó víctimas y generó preocupación en comunidades afectadas por conflictos que, en muchos casos, se arrastran desde hace años.
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Vendettas y ajustes de cuentas detrás de las masacres
Según explicó Velásquez, buena parte de las muertes múltiples responde a patrones identificados por los organismos de seguridad en determinadas zonas rurales, donde persisten enfrentamientos entre grupos rivales.
“Ha habido un repunte de casos de muertes múltiples, pero estos obedecen a ciertos patrones de conducta de ciertas zonas, especialmente en zonas rurales donde lamentablemente hay vendettas, hay ajustes de cuentas entre estructuras criminales y hasta venganzas”, manifestó.
El funcionario advirtió que estas disputas no siempre afectan únicamente a quienes participan directamente en actividades ilícitas.
En muchos casos, familiares o personas sin relación con los conflictos terminan convirtiéndose en víctimas de la violencia.

El caso de Yoro vuelve a encender las alarmas
Uno de los episodios más recientes ocurrió en una comunidad del sur de Yoro, donde tres personas murieron en circunstancias que preliminarmente apuntan a una venganza entre grupos enfrentados.
De acuerdo con las investigaciones iniciales, el conflicto estaría relacionado con disputas por control territorial o posesión de terrenos en la zona.
Aunque las autoridades todavía no confirman la participación de una estructura criminal específica, el ministro señaló que los involucrados serían individuos vinculados a actividades delictivas que generan problemas de seguridad para los habitantes del sector.
Estadísticas siguen siendo preocupantes
A pesar de que Seguridad sostiene que los índices actuales son inferiores a los registrados en años anteriores, reconocen que las cifras no son satisfactorias.
Las muertes múltiples figuran entre las expresiones más violentas de la criminalidad y representan uno de los principales retos para los cuerpos de seguridad.
Especialmente en regiones donde convergen disputas territoriales, narcotráfico y conflictos entre grupos armados.

Operativos en Yoro, Colón y el Bajo Aguán
Frente al repunte, las autoridades aseguran que mantienen operaciones especiales en los departamentos considerados más vulnerables.
Velásquez destacó intervenciones en el departamento de Yoro, una zona donde la violencia es constante.
Además informó que hay una operación conjunta entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en Colón y el Bajo Aguán.
Mientras tanto, en Tegucigalpa y San Pedro Sula continúan las acciones coordinadas de seguridad.
El Gobierno prepara la entrada en funcionamiento de la Agencia Nacional contra el Crimen, una nueva apuesta institucional para enfrentar a las estructuras criminales.
Sin embargo, mientras las operaciones avanzan sobre el terreno, las masacres aparecen en los informes policiales.
Esas masacres recuerdan que la violencia organizada sigue encontrando espacios para actuar pese a los esfuerzos anunciados por las autoridades.
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