La quema de pólvora hizo "tronar" a Tegucigalpa, la capital de Honduras, durante la medianoche del 25 de diciembre como parte de una costumbre para dar la bienvenida a la Navidad.

En videos se observa cómo la capital hondureña se iluminó con el lanzamiento de fuegos artificiales y la quema de cohetes, bombas y petardos que resonaron en toda la ciudad.

La población salió a "celebrar" de esta manera el nacimiento del Niño Jesús, a pesar de los llamados de las autoridades y las iglesias para que la Nochebuena sea un tiempo de reflexión y convivencia familiar.

Aunque la venta de pólvora está prohibida en el Distrito Central, muchas personas encuentran formas de adquirirla en puestos clandestinos o en municipios cercanos donde sí está permitida.

La quema de pólvora es una práctica común en casi todo Honduras durante las celebraciones navideñas.

Sin embargo, su manipulación irresponsable, muchas veces por niños y jóvenes, ha provocado accidentes graves, incluyendo quemaduras y fracturas e incluso la pérdida de extremidades.

Un caso trágico que se registró esta Navidad es el de Lilian Flores, una mujer de 56 años, quien murió calcinada en su puesto de venta de pólvora en Catacamas, Olancho, al oriente del país.

Al menos 30 puntos de venta de pólvora fueron destruidos tras la explosión del local de doña Lilian, generando pérdidas aún no cuantificadas.