"La sociedad debería estar preparada para exigir a los políticos un pacto anticorrupción con medidas concretas y que se comprometan a cumplirlas", dijo este jueves el analista político y especialista guatemalteco en temas de transparencia, Manfredo Marroquín.

El dirigente de sociedad civil, invitado en el programa Frente a Frente de canal 5, consideró que "los hondureños tienen que ir a eso en este proceso electoral", es decir, exigir ante un tema tan grave que empobrece a los países y que no permite su desarrollo.

Para Marroquín, los políticos se han vuelto "especialistas en engañar" con discursos que finalmente no cumplen. De ahí que los ciudadanos "no debemos dejarles el margen de acción para que sigan proponiéndonos discursos que sabemos de antemano que no van a cumplir".

El autoritarismo, sinónimo de corrupción

El reconocido líder de sociedad civil en Guatemala se refirió también al autoritarismo y lo comparó con la corrupción. En ese sentido, dijo que "lamentablemente" la región está plagada de líderes con tendencia autoritaria.

A su criterio, el autoritarismo es sinónimo de corrupción "porque hay opacidad, porque hay cooptación de las instituciones que deberían investigar los casos de corrupción y no los investigan", sino que protegen a los corruptos, señaló.

No obstante, mencionó que siempre hay excepciones a la regla, "donde hay una luz al final del túnel".

El ejemplo de República Dominicana

Marroquín citó como ejemplo en la región el caso de República Dominicana, país que en un solo periodo de gobierno logró mejorar ocho puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción.

"¿Qué hizo la Dominicana? Pues cosas bien simples que ya sabemos que hay que hacer, por ejemplo: transparentar el sistema de compras y contrataciones del Estado".

Consideró que un presidente que de verdad quiere acabar con la corrupción tiene que cederle ese control de las compras a un grupo de expertos independientes.

En el caso de Dominicana, un activista anticorrupción se hizo cargo de las compras.

“Pero no solo es el espacio, es el poder de decisión” que obtuvo, explicó. Eso permitió controlar los desfalcos y los sobreprecios de las medicinas y de las carreteras.

Los tres puntos neurálgicos de la corrupción

Marroquín se refirió a los puntos neurálgicos del sistema de corrupción que se deben atacar:

  • Compras y contrataciones del Estado.
  • Auditoría y control interno, con personal independiente.
  • Investigación de casos de corrupción, con gente seria y que no sea del partido.

"Si estás dispuesto a desmantelar ese sistema de corrupción que solo beneficia a unos poquitos, amigos, cuates o gente de poder, y quieres que el pueblo siga empobreciéndose, pues adelante”, expresó.

Pero la fórmula de cómo romperlo es muy fácil, dijo Marroquín: con gente comprometida e independiente que no le deba favores a nadie.

La pregunta que hizo fue: "¿Qué político se atreve a hacer eso?".

¿Hasta cuándo?

En el contexto del proceso electoral en Honduras, Marroquín planteó que la sociedad les exija respuestas a los políticos y que estos firmen un compromiso de medidas concretas sobre lo que van a hacer si son electos.

Finalmente, Marroquín cuestionó el papel de la sociedad hondureña frente al flagelo de la corrupción: "¿Hasta cuándo va a decir el pueblo hondureño hasta aquí con el tema de la corrupción?", preguntó.

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