Durante las actividades de celebración del 204 aniversario de Independencia de Honduras, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Roosevelt Hernández, se vio envuelto en un tenso enfrentamiento con el periodista de Radio Cadena Voces, José Adán López, tras referirse al crimen organizado y su supuesta implicación en el boicot de las elecciones primarias.

La situación se produjo cuando Hernández fue abordado por la prensa sobre diversos temas relacionados con su reciente viaje a Estados Unidos.

Según explicó, participó en un evento invitado por el jefe del Comando Sur, donde le solicitaron a Honduras presidir la Secretaría de las Conferencias de los Ejércitos Americanos.

Hernández adelantó que se daría una respuesta formal durante la próxima reunión de este mes de septiembre.

Cruce de palabras

La conversación tomó un giro polémico cuando el periodista López preguntó sobre las elecciones primarias, cuestionando si las maletas electorales, que habían sido escondidas en autobuses durante los comicios internos, podrían generar problemas similares de cara a las elecciones generales del 30 de noviembre.

El general Hernández respondió categóricamente que estos actos eran obra del crimen organizado, señalando que este tipo de acciones provenían de sectores de la sociedad donde se esconden este tipo de individuos.

La tensión escaló cuando Hernández insinuó que López podría formar parte de ese grupo, a lo que el periodista respondió pidiendo respeto, recordando que él también fue militar.

Hernández aclaró posteriormente que no afirmaba que López fuera parte del crimen organizado, sino que simplemente podría serlo. A pesar de la aclaración, el intercambio dejó en evidencia la sensibilidad del tema y el roce existente entre las Fuerzas Armadas y la prensa nacional.

Este incidente se suma a una serie de altercados previos en los que Hernández ha sido protagonista de confrontaciones con medios de comunicación, reflejando la fricción entre autoridades militares y periodistas en el país.

Analistas consideran que este tipo de declaraciones, especialmente en el contexto electoral, podrían generar controversia y debate sobre la influencia del crimen organizado en los procesos democráticos y la relación entre militares y prensa en Honduras.