Durante la ceremonia de graduación del curso de Tesón, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, se mostró esquivo al no referirse sobre la salida del general Ramiro Muñoz, que recientemente abandonó la institución castrense, aduciendo problemas médicos.
Ante ello, Isaías Barahona, general en condición de retiro, señaló que la evasiva de Hernández evidencia un intento de ocultar asuntos internos que requieren rendición de cuentas.
"Lo que queda en duda es, bueno, qué es lo que se está escondiendo, así que creo que ahí hay una falta de transparencia que debe corregirse", indicó.
Barahona también resaltó que las FF.AA. deben explicar por qué uno de sus miembros con mejor desempeño en cargos clave como la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y el Instituto Nacional Penitenciario (INP) se vio orillado a huir para preservar su vida.
Durante su discurso, Hernández evitó esclarecer si presionó a Muñoz para solicitar su baja, y en cambio se dirigió a los jóvenes oficiales para que siguieran el ejemplo del prófugo general en retiro Romeo Vázquez, cargando contra él por su participación en el golpe de Estado de 2009 que derrocó al expresidente José Manuel Zelaya.
“¿Fue leal a sus compañeros y subalternos? ¿Cumplió con la misión constitucional de las elecciones generales en el 2009?, ¿Se llevaron a cabo esas elecciones y garantizó la alternabilidad en la presidencia de manera constitucional?”, cuestionó Hernández ante la mirada de la presidenta Xiomara Castro.
¿Cambio de actitud Roosevelt Hernández?
El analista político Kenneth Madrid calificó como un cambio radical la agresividad de Hernández, comparada con la actitud más mesurada mostrada hace menos de un mes, cuando se desmarcó del discurso oficialista respecto a las denuncias de la Fiscal General de Estados Unidos, Pamela Bondi, sobre el uso del espacio aéreo hondureño para tráfico de drogas.
“Es bien difícil que alguien con una conducta cambie radicalmente, uno pensaba que era imposible, pero no. Al final solo vemos que fue un tiempo de silencio, pero al final volvió a mostrar su simpatía por el Gobierno”, comentó Madrid.
Aunque el discurso del jerarca militar atacó a Romeo Vázquez, la verdadera preocupación de analistas y militares retirados radica en la falta de transparencia frente a la crisis interna.
De igual forma, en el silencio sobre las salidas de personajes incómodos como Muñoz, dejando un vacío de información que genera suspicacias sobre la estabilidad y la gestión de las Fuerzas Armadas en Honduras.
