Diversos líderes políticos se refirieron el domingo al tema sobre si se debe o no reconsiderar el tratado bilateral de extradición con Estados Unidos, un acuerdo que Honduras dio por terminado en agosto pasado y sigue vigente hasta el 28 de febrero de 2025.

El precandidato a la alcaldía del municipio de Siguatepeque, Comayagua, por el movimiento 'Vamos Honduras' del Partido Liberal, Carlos Luis Reyes, aseguró que uno de los principales desaciertos de la actual administración de Xiomara Castro fue haber denunciado dicho tratado.

"Se debe de reconsiderar la decisión de dar por terminado el tratado de extradición con Estados Unidos", manifestó Reyes durante su participación en el programa 30/30, de Tsi.

En la misma sintonía se expresó la diputada del Partido Nacional, Francis Argeñal, quien afirmó que el Gobierno hondureño debe de reconsiderar la extradición, debido a la falta de voluntad de las autoridades por combatir el narcotráfico.

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"No hay excusa alguna para haber denunciado el tratado de extradición. Antes era bueno y ahora no, porque ya les tocaron a ustedes las puertas", señaló la congresistas del principal partido opositor del país.

La extradición es buena, pero no como arma política

Por su parte, el precandidato a diputado por Francisco Morazán en el oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), Carlos Eduardo Reina, indicó que la figura de extradición "es buena", siempre y cuando "no se utilice como arma política" para enjuiciar a enemigos ideológicos o políticos.

"Ojalá se logre un acuerdo que permita que así sea, que haya extradición en un marco que no permita la intromisión política en temas eminentemente de narcotráfico", expresó Reina.

De su lado, Armando Orellana, precandidato a designado presidencial en la fórmula de la precandidata presidencial por el Partido Libre, Rixi Moncada, recordó que en la política puede pasar de todo y no descartó que este abierto a discusión el tema de la extradición.

"Eso está abierto y me parece que es posible que pueda retomarse el tema de la extradición", apuntó Orellana.

El Gobierno hondureño notificó el 28 de agosto a la Embajada de EE.UU. en Tegucigalpa la decisión de «dar por terminado» el tratado de extradición entre los dos países, en medio de tensiones diplomáticas con la embajadora estadounidense, Laura Dogu.

La embajadora estadounidense criticó el 28 de agosto una reunión entre autoridades de Defensa de Honduras y el sancionado ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, en el contexto de un evento deportivo militar.

Horas después, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, decidió dar por terminado el tratado de extradición con Estados Unidos, argumentando «injerencias» de la diplomática estadounidense.