Cuando los supuestos brigadistas tocaron la puerta de doña Marta en la colonia San Miguel del Distrito Central, se pusieron todo el disfraz: overoles blancos, mascarillas, una bomba de fumigación al hombro y una historia convincente sobre desinfección gratuita contra el dengue. La mujer, de 68 años, no dudó en dejarlos pasar. Minutos después, ejecutaron el robo.

Los falsos sanitarios desaparecieron con su teléfono, su cartera y lo poco de valor que tenía.

Como ella, al menos otras tres familias son víctimas de la misma estafa en distintas zonas del país.

El patrón se repite: un equipo aparentemente profesional, una causa noble y una entrada fácil.

Robo que imprime miedo

Esta nueva modalidad de robo despierta la alarma de las autoridades. Delincuentes utilizan el temor que provoca la crisis del dengue y otras enfermedades para hacerse pasar por brigadas sanitarias.

La Policía Nacional ya investiga una red que operaría en al menos tres municipios, valiéndose de vehículos sin rotulación oficial y argumentos bien elaborados para convencer a los vecinos.

“No estamos realizando operativos casa por casa”, advirtió la Secretaría de Salud en un comunicado urgente, en el que instó a la población a no dejar entrar a nadie sin la identificación oficial.

Además, pidió denunciar de inmediato cualquier actividad sospechosa a través del 911 o a la estación policial más cercana.

Cómo operan y por qué es tan fácil caer

El engaño es casi perfecto. Los falsos brigadistas se presentan con todos los elementos visuales: guantes, botas, mochilas de fumigación y hasta credenciales falsas.

Eligen zonas vulnerables, donde el acceso a información es limitado y la preocupación por los brotes de dengue o Covid-19 es alta.

Según las autoridades, estos delincuentes utilizan la etiqueta de “prevención” para camuflar su verdadera intención: entrar, distraer y robar.

Fiscalía inicia investigación para desmantelar red

El Ministerio Público inició una investigación penal para identificar a los responsables de esta estructura criminal que usa la salud como fachada del crimen.

La Fiscalía promete llegar hasta las últimas consecuencias para frenar esta práctica que no solo vulnera la seguridad del hogar, sino también la confianza de los ciudadanos en los servicios públicos.

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Una alerta

Este tipo de engaños, aunque no son nuevos, vuelven a poner en evidencia la urgencia de informar, prevenir y actuar.

Las autoridades hacen un llamado claro: verifique siempre la identidad de quien toca su puerta en nombre del Estado.

Ninguna brigada oficial realiza operativos sin previo aviso ni sin los protocolos de identificación.

En momentos de crisis sanitaria, el cuidado debe ser doble: por la enfermedad… y por los oportunistas que ven el robo como oportunidad.