La secretividad que tienen las vacunas contra el covid-19 en la mayoría del mundo está causando desconfianza en algunos sectores de Honduras, luego que el Congreso Nacional (CN) aprobó el decreto de reserva de información al respecto el martes (07.09.2021).

Según la información brindada por el CN, esa decisión se tomó con el objetivo de que el proceso de adquisición de las inoculantes no se vean afectadas por distorsión, malas interpretaciones o cualquier otro modo malicioso para manipular el flujo de información pública.

"Declarar información reservada, la acordada entre el Gobierno de la República y las empresas farmacéuticas fabricantes o proveedoras de las vacunas contra la covid-19", dice el decreto que fue aprobado por algunos parlamentarios.

Cabe mencionar que las autoridades hondureñas no especificaron si todas las cláusulas están en confidencialidad, o solo algunas.

Por ello, se intentó contactar a la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, para que nos explicara sobre el tema antes mencionado y también si las cuatro proveedoras de vacunas a Honduras; Pfizer, AstraZeneca, Moderna y Sputnik V, solicitaron la secritividad del producto.

Sin embargo, no se obtuvo respuesta.

¿Debe estar todo el contrato de adquisición de vacunas anticovid en secretividad?

Por su parte, el abogado hondureño, Saúl Bueso, dijo a tunota.com que la Ley de Transparencia establece que cuando la ley permite que se le establezca secretividad a algo, se deben hacer versiones públicas.

Lo anterior, con el objetivo de sacar del contrato lo que no le afecta a la seguridad de la empresa que reserva la información y "el Estado está obligado a hacer una versión pública", indicó.

"A mí no me interesa saber la fórmula de la Pfizer, pero sí el precio de su compra, ¿cuánto?, fecha de entrega... no podemos dejar en secretividad todo el contrato", opinó el abogado.

¿Por qué las farmacéuticas quieren tener secretividad en sus contratos?

De acuerdo co BBC, el experto en salud pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, Jonathan García, explicó que es común el tema de confidencialidad en los sistemas de salud y farmacéuticas de diferentes países.

Según García, los laboratorios negocian los precios de sus productos en los países de mundo dependiendo de qué tan pobres o ricos son.

Además del precio, en algunos casos también las cláusulas mantienen en secreto la producción, logística y cláusulas de responsabilidad. Tal como el caso de Honduras, con el contrato de las vacunas rusas, Sputnik V en donde se establece que no tendrán "ninguna responsabilidad" por "cualquier perdida sufrida" por el uso del producto.

Otros países del mundo en donde la adquisición de vacunas contra el covid es confidencial

Por ejemplo, en Colombia los contratos referentes a las vacunas contra el covid-19 con las farmacéuticas AstraZeneca y Pfizer estaban sujetos a confidencialidad. Pese a ello, en agosto del 2021 los documentos salieron a la luz sin que el presidente de ese país, Iván Duque, lo esperara.

En ese momento, el gobernante colombiano dijo que esperaba que no surgiera ningún tipo de represalia para ellos con respecto al plan de vacunación, según AP News.

En la información planteada por el medio de comunicación antes señalado, explican que el contrato se divulgó en un sistema de información virtual del Consejo de Estado de forma "involuntaria".

Colombia pagó 12 dólares por cada unidad de 9,9 millones de dosis de la vacuna Pfizer. Pagando un total de 119 millones de dólares, mientras que por las 9,9 millones de dosis compradas en AstraZeneca, pagó cada dosis a 6 dólares, un total de 59,9 millones de dólares.

En el caso de Perú, las negociaciones del gobierno con la farmacéutica Pfizer tuvo problemas luego que la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, identificó cláusulas que requerían de un análisis más profundo para cerrar el trato.

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