El embalse de la hidroeléctrica Patuca III, ubicada en el departamento de Olancho, presenta una sequía alarmante tras registrar una reducción drástica en sus niveles de agua.
Amplias zonas del área se observan completamente secas, con tierra agrietada y un paisaje que habitantes comparan con un desierto. La situación ha generado preocupación en comunidades cercanas, que dependen directa e indirectamente del comportamiento del embalse.
Suspensión de operaciones por bajos niveles de agua
Debido a la crisis hídrica, agravada por la prolongada sequía y los efectos del fenómeno de El Niño, las autoridades suspendieron recientemente las operaciones de la central hidroeléctrica.
Juan Colindres, actual alcalde de Patuca en Olancho hace un llamado al Gobierno central, "Le pedimos al Gobierno central que se organicen para que puedan formar las mesas interinstitucional para cuidar nuestros recursos naturales".
"Sabemos que el tema del cambio climático es un problema grave a nivel mundial, pero principalmente nosotros hoy como Patuca, preocupados porque éste tema nos está afectando a todos".
Esta decisión se tomó ante la disminución significativa del caudal, lo que impide el funcionamiento normal de la generación eléctrica. La medida ya comienza a generar impacto en distintos sectores del país.
Habitantes describen un cambio drástico en la zona
Pobladores de la región aseguran que nunca habían observado el embalse en condiciones tan críticas. Algunos describen el cambio como extremo y preocupante.
“Todo eso estaba lleno de agua, pegado hasta la calle, y ahora solo es puro desierto”, relató uno de los residentes de la zona.
Otros habitantes han solicitado una respuesta urgente de las autoridades ante el deterioro ambiental que afecta el área.
Señalan deforestación y cambio climático
Productores y pobladores atribuyen parte de la crisis a la deforestación, las quemas forestales y el deterioro de los recursos naturales en la zona.
Además, advierten que el cambio climático está intensificando los efectos de la sequía en el territorio.
“El cambio climático nos está mandando un mensaje claro: tenemos que proteger el bosque y cuidar la naturaleza”, expresó otro poblador consultado.
La situación en Patuca III reabre el debate sobre la gestión de los recursos hídricos en Honduras y la necesidad de fortalecer las medidas de protección ambiental en las cuencas del país.

