La directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, afirmó este domingo en radio HRN que, si un decreto de prohibición de armas de fuego redujera los homicidios, no solo Colón, sino también Francisco Morazán y Cortés deberían estar desarmados, ya que estos departamentos lideran en registros de violencia en Honduras.
Ayestas enfatizó la importancia de reducir la proliferación de armas en el país y contar con un registro adecuado.
Según explicó, cuando existe control de armas, quienes resultan limitados son las personas honradas que tienen permiso autorizado.
La experta subrayó que se desconoce quién posee las armas de uso prohibido, aunque muchas de ellas están en manos de maras, pandillas, narcotraficantes u otras organizaciones criminales, quienes no están sujetos a restricciones.
"El hecho de que un departamento tenga control y prohibición desde 2012 genera exclusión. Por eso, es fundamental que las autoridades, en un Consejo de Ministros, analicen la derogación del decreto que impide el porte de armas en Colón", señaló Ayestas.
Exigencia de derogar decreto
Los habitantes de Colón exigen la derogación del decreto 117-2012, mientras que la Policía Nacional anunció que el decreto no se eliminará, pero otorgará a los pobladores un salvoconducto para portar algunas armas, medida que ha generado inconformidad.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de Colón, Mauricio Artica, expresó en radio HRN que, aunque un salvoconducto para portar armas es viable, no representa una solución.
"Exigimos la derogación total del decreto. A este gobierno le queda poco tiempo, y con un salvoconducto volveríamos a quedar desprotegidos en cuanto a la portación de armas", manifestó Artica.
El líder ganadero añadió que los pobladores de Colón se están organizando para movilizarse hacia el Congreso Nacional en Tegucigalpa, donde solicitarán la eliminación del decreto que les impide portar armas, argumentando que están indefensos ante la ola de violencia en su departamento.
Según Migdonia Ayestas, Colón ocupa el sexto o séptimo lugar en violencia homicida con armas de fuego, lo cual demuestra que la restricción en la portación de armas no ha reducido las acciones de delincuentes y criminales.
Las estadísticas del OV-UNAH reflejan que, entre 2005 y 2023, un total de 71,719 hondureños han muerto a causa de heridas de armas de fuego. Del total de muertes violentas en Honduras, el 81% se cometen con armas de fuego, indicó la experta.
