Los alcaldes de la zona sur de Lempira, sumidos en la desesperación, lanzan su voz ante una problemática que ya parece no tener fin.
La situación de las carreteras terciarias, que son el único acceso a las zonas productoras de granos básicos, llegan a un punto crítico.
"No se puede pasar", es la frase que se repite una y otra vez entre los pobladores. Las lluvias no solo destruyeron los caminos, sino también las cosechas de maíz y frijol, los alimentos básicos que sustentan a las comunidades.
Arnulfo Rodríguez, presidente de la Mancomunidad Mocalempa, no oculta su preocupación.
"La producción ha ido a menos. Se nota que no es la producción de otros años y vamos a tener problemas en los poblados para adquirir los granos básicos", afirma.
A pesar de sus constantes llamados a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), no han recibido respuesta alguna.
El temor de los alcaldes y productores aumenta con la llegada del invierno. Las condiciones se deterioran día a día, y la falta de acción podría llevar a la pérdida total de la cosecha de café, uno de los principales motores económicos de la región.

Abandono
La realidad en Lempira va más allá de la tierra infértil y los caminos destrozados. Deybin Mendoza, alcalde de Piraera, relata que, "hace 20 días que no hay acceso al sur del departamento, y dos mujeres en labores de parto perdieron a sus bebés porque no pudieron llegar a tiempo al hospital".
El dolor que se vive en estas comunidades es indescriptible. No se trata solo de la falta de infraestructura, sino de un sistema que parece haber olvidado por completo a su gente.
Falta de pagos en Salud, la otra cara de la crisis
Como si la situación no fuera lo suficientemente grave, el sistema de salud en el sur de Lempira también se ve afectado.
Al menos 65 empleados de la red de salud no han recibido sus sueldos en los últimos tres meses.
Médicos, enfermeras, promotores y conductores, todos enfrentan la dura realidad de trabajar sin paga. Esta situación paralizó los servicios de salud, obligando a los pobladores a desplazarse largas distancias para recibir atención médica.
"Los pobladores se ven obligados a desplazarse a Sensuntepeque, Chalatenango, Cojutepeque,.Ilobasco y San Salvador para recibir atención en salud", señalan los alcaldes.
“No pagan desde julio. Hay empleados que no son de la zona y les cuesta mucho seguir viniendo a trabajar", comenta un empleado de la red de salud de Catulaca, quien prefiere mantener el anonimato.
Las comunidades de La Virtud y otros municipios están sufriendo las consecuencias directas de este desamparo.
Súplica
En Mapulaca, Darío Enrique Amaya, un poblador, expresa el sentir de toda una región:
“Estamos cansados de pedir atención para esta zona que permanece en el olvido. Ojalá nos den respuestas". Pero, hasta ahora, las autoridades se mantienen en silencio.
El tiempo corre en contra de los habitantes de Lempira. Cada día que pasa, la situación empeora, y el olvido institucional se convierte en una sentencia de vida o muerte.
