Un sismo de magnitud 3.3 ocurrió en las primeras horas de la madrugada de este lunes cerca de Amapala, en el departamento de Valle, al sur de Honduras, sin reporte de daños, según informó el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
El movimiento sísmico se registró a las 4:13 a.m., a 18 kilómetros al sureste de Amapala y a una profundidad de 10 kilómetros, detalló el Cenaos.
Juan José Reyes, jefe de alerta temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), comentó en Noticieros Hoy Mismo de TSi que, tras monitorear la zona, los pobladores del municipio afirmaron no haber percibido el sismo.
Sin embargo, no sucedió lo mismo con el fuerte movimiento de magnitud 5.8 que ocurrió a las 9:50 p.m. del domingo 8 de diciembre, cuyo epicentro se localizó frente al distrito de Conchagua, en el departamento de La Unión, El Salvador.
Este evento sísmico se registró a 80 kilómetros de Amapala y fue percibido por los habitantes de la zona sur, el centro y gran parte del occidente de Honduras, explicó Reyes.
El experto hizo un llamado a los hondureños a mantener la calma, ya que, tras el sismo mayor en El Salvador, se ha producido una serie de réplicas, algunas de las cuales ya han sido percibidas.
Las autoridades hondureñas no han reportado daños estructurales, pero llevarán a cabo monitoreos en las áreas donde se sintió el movimiento.
Sismos fuertes
Reyes explicó que un sismo de magnitud 5.8 es considerablemente fuerte y puede destruir estructuras o provocar fisuras. Por esta razón, una réplica podría derribar una casa u otra estructura ya afectada.
El experto señaló que el sismo en El Salvador tiene su origen en el movimiento y choque entre las placas Coco y Caribe.
Los movimientos sísmicos son frecuentes en el golfo de Fonseca, pero en Honduras no estamos acostumbrados a experimentarlos.
Reyes recordó que en el país existen al menos 200 fallas geológicas y que un sismo de mayor magnitud podría ocurrir en cualquier momento.
No obstante, destacó que no existe tecnología que permita predecir con exactitud dónde ni cuándo ocurrirán estos fenómenos.
