El presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Lorenzo Sauceda, se reunió este miércoles con representantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) para socializar el proceso de validación facial en la venta y activación de chips telefónicos.
Sauceda reiteró que esta medida no implica la creación de una base de datos ciudadana ni tiene fines electorales, sino que responde a una necesidad de seguridad nacional.
Sauceda desestimó las versiones que vinculan el uso del reconocimiento facial con intenciones políticas, como ha trascendido y generado preocupación en sectores como el Cohep.
VEA: Nuevo mecanismo de Conatel para obtener chips genera desconfianza en un año electoral
"Dejamos claro que eso es absurdo, no tiene sentido si se trata de una observación o criterio. Es desconocimiento, una ignorancia infantil o una posición colindante con el crimen", expresó.
Conatel no almacena datos
El titular de Conatel explicó que son los operadores de telefonía los responsables del proceso de validación biométrica y que la institución no almacena ni genera ninguna base de datos.
"Esto es una actualización de datos realizada por los operadores, bajo supervisión de Conatel y siguiendo instrucciones de la presidenta Xiomara Castro, para garantizar la seguridad de la ciudadanía", indicó.
Añadió que esta actualización incluye la validación biométrica del rostro de cada hondureño que posee una línea telefónica, sin que se genere un registro adicional controlado por el Estado.
Medida vigente desde noviembre de 2024
Lorenzo Sauceda aseguró que desde noviembre del año pasado los operadores comenzaron a implementar la venta de chips con validación biométrica.
Según Sauceda, esta medida busca reducir el uso de líneas telefónicas en actividades delictivas, especialmente relacionadas con extorsión y amenazas que se realizan mediante llamadas o mensajes.
Proceso de autovalidación
Sauceda explicó que los usuarios con líneas activas deben actualizar sus datos siguiendo las instrucciones proporcionadas por su operador, a través de un enlace enviado directamente al dispositivo.
Aseguró que la autovalidación del rostro es un proceso transparente, legal y humano que no compromete la privacidad ni genera una nueva base de datos estatal.
"La regulación en la venta y uso de chips busca disminuir o eliminar delitos que han agobiado a los hondureños. Todos sabemos de denuncias sobre crímenes ordenados a través de llamadas desde líneas no reguladas", concluyó.
Según Conatel, los hondureños tienen hasta el 1 de junio para hacer este trámite, de lo contrario sus líneas telefónicas serán suspendidas y podrían perderlas definitivamente.
ADEMÁS: Regular venta de chips telefónicos no reduce la criminalidad, explica experto internacional
