El director general de la Policía Nacional de Honduras, Rigoberto Oseguera Mass, aclaró que portar un tatuaje artístico no representa un problema ante las autoridades y que su sola presencia no es suficiente para detener a una persona, en medio de las reformas penales orientadas a combatir a las maras y pandillas en el país.
El jefe policial explicó que las investigaciones deben establecer si existen vínculos reales con estructuras criminales, ya que la evaluación no se limita a observar la presencia de un tatuaje, sino que también contempla otros elementos que permitan determinar una posible participación en actividades delictivas.
"No crea que solo porque anda el tatuaje es que ya lo vamos a detener", señaló el funcionario, al insistir en que cada caso debe analizarse de manera particular.
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En ese sentido, los investigadores toman en cuenta factores como el significado de los tatuajes, las relaciones personales de los sospechosos, sus posibles conexiones con organizaciones criminales y las circunstancias en las que se realizaron.

Además, un perito especializado debe analizar las evidencias y emitir un dictamen técnico que contribuya a establecer si existe una relación con estas estructuras.
La aclaración cobra relevancia ante las disposiciones que buscan tipificar como elemento probatorio la portación de tatuajes o símbolos asociados con organizaciones como la Mara Salvatrucha (MS-13), la Pandilla 18 y el denominado Cártel del Diablo.
Sin embargo, las autoridades han señalado que estas medidas no deben utilizarse para criminalizar indiscriminadamente a las personas que llevan tatuajes por motivos artísticos, familiares o personales.
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Policía advierte sobre colaboración con estructuras criminales
Oseguera Mass también advirtió que las personas que presten servicios a grupos delictivos podrían enfrentar consecuencias legales cuando sus acciones contribuyan a las actividades de estas organizaciones y se configuren los supuestos establecidos en la normativa.
Si los tatuadores prestan sus servicios a uno de estos grupos delictivos y sus acciones benefician los requisitos que la norma establece, serán considerados como miembros, van a ser capturados y se les aplicará el rigor del régimen penitenciario.
El funcionario extendió la advertencia a los profesionales del derecho que, según explicó, traspasen los límites de su ejercicio profesional y colaboren con estructuras criminales.
"Si un profesional del derecho traspasa el límite y se convierte en peón de las estructuras criminales", manifestó, al señalar que los equipos de investigación pueden considerar esa conducta como un indicio de vinculación con dichas organizaciones.
Oseguera Mass pidió a estos profesionales no involucrarse en actividades ilícitas por intereses económicos y advirtió que podrían terminar en prisión si se comprueba su participación en hechos delictivos.
¿Qué pasa con quienes aseguran haberse retirado de una pandilla?
Otro de los aspectos que deben determinar las investigaciones es la situación de las personas que pertenecieron a una pandilla, pero aseguran haberse retirado.
En estos casos, los investigadores deben establecer si el sospechoso continúa activo dentro de la estructura criminal o si rompió los vínculos con la organización. Para ello, se requiere analizar las evidencias disponibles y las circunstancias particulares de cada caso.
Por su parte, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, ha defendido que las disposiciones relacionadas con los tatuajes están dirigidas a símbolos alusivos a maras y pandillas, y no a diseños que representen a la familia, los hijos, la pareja o paisajes.
"Esto no tiene que ver con tatuajes alusivos a la familia, a paisajes, a la novia, a los hijos. Son tatuajes alusivos a las maras y pandillas", expresó Zambrano tras una visita a El Salvador para conocer aspectos de su sistema penitenciario.
Asimismo, el funcionario policial recordó que los ciudadanos pueden comunicarse a la línea gratuita 14 para solicitar información o reportar situaciones relacionadas con la seguridad.
Las autoridades sostienen que la aplicación de estas disposiciones debe apoyarse en investigaciones y peritajes técnicos, con el propósito de identificar posibles vínculos criminales sin señalar automáticamente como delincuente a cualquier ciudadano que tenga un tatuaje.
