La temporada de huracanes de 2026 en el Atlántico será ligeramente menos activa de lo habitual y Honduras tendría una menor probabilidad de impactos directos, según proyecciones citadas por autoridades del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos de Honduras (Cenaos).

No obstante, expertos advierten que el riesgo no desaparece y que las condiciones podrían cambiar hacia el cierre de la temporada.

De acuerdo con datos de la Universidad de Colorado, este año se formarían 13 tormentas tropicales en el Atlántico, por debajo del promedio de 14.

De estas, seis alcanzarían categoría de huracán y dos serían intensos.

“Tenemos menos probabilidad de impactos directos por ciclones tropicales en la cuenca del Caribe, casi un 9 % menor a un año promedio”, explicó Francisco Argeñal, director de Cenaos, durante entrevista para noticiero Hoy Mismo, de TSi.

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Influencia de El Niño reduce actividad en el Caribe

En ese sentido, el principal factor detrás de esta disminución es la influencia del fenómeno de El Niño, que modifica los patrones atmosféricos en la región.

Según el experto, este fenómeno tiende a inhibir la formación de ciclones en el Caribe, mientras aumenta la actividad en el Pacífico.

“Cuando tenemos el fenómeno de El Niño, se forman más ciclones tropicales cerca de las costas del Pacífico de Centroamérica y disminuye la actividad en el Caribe”, detalló.

Sin embargo, aclaró que esto no significa que Honduras esté completamente fuera de peligro durante la temporada de huracanes de 2026.

“No es que nos impacten directamente; son pocos los ciclones tropicales del Pacífico que nos han afectado”, señaló, recordando que el último evento significativo ocurrió en 2017.

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Mayor vigilancia hacia el final de la temporada

Las autoridades subrayan que la vigilancia se mantiene, especialmente hacia octubre y noviembre, cuando las condiciones podrían volverse más favorables para eventos extremos.

“Esta actividad no la esperamos en mayo, sino más frecuente y con mayor probabilidad de afectaciones hacia el final de la temporada”, indicó el entrevistado.

Asimismo, explicó que el riesgo aumenta cuando los ciclones interactúan con otros sistemas atmosféricos.

“El impacto se vuelve más crítico cuando hay una combinación de circulación en niveles altos, medios y bajos de la atmósfera”, agregó.

Preparativos ante posibles escenarios

Ante este panorama, Cenaos ya ha activado medidas preventivas. Entre ellas, la creación de dos comités enfocados en sequía —asociada a El Niño— y en la temporada ciclónica.

“Tenemos fenómenos como la depresión tropical 12E que nos causó inundaciones en 2011; son eventos para los que debemos prepararnos”, advirtió el experto.

Finalmente, reiteró que aunque el escenario actual apunta a una menor actividad en el Caribe, no se descartan lluvias intensas, especialmente si los sistemas interactúan con frentes fríos hacia finales del año.

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