La historia de cinco niñas migrantes encontradas a la deriva en la frontera de Estados Unidos ha conmocionado al mundo entero, luego de ser abandonadas en un racho en Valle del Río Grande, en Texas.
Detrás del hallazgo de las cinco niñas migrantes en la frontera sur de Estados Unidos, está la historia de dos hermanos hondureños, quienes huyendo de la violencia y criminalidad que opera en Honduras, decidieron emprender la ruta migratoria.
El hondureño Ashley es el padre de la pequeña de 11 meses -de origen guatemalteco- y su hermana Sandra, la madre de las niñas de 4 y 7 años de edad (Yarezi Cristal Castillo Padilla y Nashly Juliet Padilla Salinas, respectivamente).
Aslhey y Sandra salieron desde Honduras luego del asesinato de su hermano mayor que pertenecía a una de las estructuras criminales que operan en el país centroamericano. Y ante amenazas, decidieron migrar hacía Estados Unidos.
Ashley salió en el 2018 y en el 2019 lo hizo Sandra, que junto a su esposo decidieron irse con sus hijas y alcanzar a su hermano para huir de la amenaza que rondaba sobre ellos.
A miles de kilómetros donde fueron encontradas sus sobrinas, está Katherin, hermana de Ashley y Sandra, quien angustiadamente llora al ver cómo fueron abandonadas las menores.
"Cómo puede ser que mis niñas estén abandonadas allí, y yo le dije a mi mama: yo tengo mi alma desecha", dijo Katherin a Univisión.
"Yo me voy a ir me dijo porque yo tengo miedo"
Katherin cuenta que cuando su hermana le notificó que emprendía la ruta migratoria, sintió un gran vacío, pues presentía que algo no iba bien.
"Yo me voy a ir -me dijo- porque yo tengo miedo. Yo le dije que no hiciera eso, que Dios nos guarda", relató entre lagrimas la hondureña.
Al cruzar México, Ashley conoció a Daysi, de nacionalidad guatemalteca, adoptando a su hija de 5 años y con quien tuvo a la menor de 11 meses que fue encontrada en la frontera.
En Honduras, "mi hermano y mi cuñado vendían agua, mientras que mi hermana trabajaba en un negocio que venden joyas. Ella (su hermana) lo que iba a hacer era cruzar y entregarse con las niñas a migración", dijo la tía de las menores.
Katherin perdió comunicación con su hermana desde hace dos semanas y afirma que era una madre entregada, por eso no cree que ella las habría abandonado.
Hasta el momento, las autoridades migratorias de Estados Unidos no han podido localizar a los padres de las menores, y solo mantienen comunicación con un tío que reside en el estado de Oregón, quien está dispuestos a recibir a las menores.
