En declaraciones al periodista Orlin Martínez de Televicentro, Espinoza señaló que su hija fue una mujer "muy engavillada con gente chueca" y que por más que la castigó, no quiso hacer caso.
Detalló que antes de que estuviera en prisión, la dejaba cuidando a sus hermanos, pero Vilma se iba son sus amistades. Además, relató que cuando creció, decidió agarrar la calle, hasta que la capturaron por tráfico de drogas.
"Yo luché para sacarla -de la calle- pero ella no me hizo caso a mí y ahí fue donde cayó. Esa vez ni la volteé a ver, ya va a cumplir cuatro años y no la he ido a ver ni la he llamado tampoco por teléfono", manifestó doña Tomasa.
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Seguidamente, agregó que "me resintió, porque eso no se hace. Lo único que quiero saber es la verdad, si murió o vive, o cualquier cosa. Porque si vive, pues gracias a Dios, pero conmigo no vuelve a vivir".
Finalmente, indicó que si su hija falleció, "le pasó por ambiciosa". Al mismo tiempo, señaló que no tiene recursos económicos para viajar desde San Pedro Sula, Cortés, hasta Tegucigalpa, capital de Honduras, para pedir información sobre Vilma.
Este 20 de junio se registró una reyerta en uno de los módulos de la cárcel femenina, donde 26 mujeres murieron carbonizadas y 20 con armas blancas y de fuego.
Según relatos de las reclusas, miembros de la 'Pandilla 18' atacaron a las integrantes de la 'Mara Salvatrucha MS-13', ocasionando la tragedia que tiene de luto al país.
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