Una nueva denuncia por presunta explotación laboral encendió las alarmas de la ciudadanía en Puerto Cortés.
Un trabajador de la zona expuso públicamente el pago irrisorio que recibió tras cumplir una extenuante jornada de trabajo en una panadería local.
El afectado, identificado como José Álvarez, relató que laboró desde las 3:00 de la tarde hasta las 11:00 de la noche empacando pan tostado.

Al finalizar la jornada de ocho horas continuas y sin recibir alimentos, la propietaria del negocio le entregó únicamente 50 lempiras, según el denunciante.
Indignado por la suma económica recibida, el obrero decidió rechazar el dinero y dejárselo a la empleadora en el establecimiento.
El caso generó indignación en la comunidad ante la precariedad de las condiciones laborales que sufren muchos ciudadanos.
Extenuante jornada sin alimentación ni pago justo
El denunciante explicó que acudió al negocio atendiendo una oferta de contratación formulada por la propietaria de la panadería.
A pesar de cumplir puntualmente con sus responsabilidades en su primer día de labores, el trato recibido estuvo lejos de lo pactado inicialmente.
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José Álvarez señaló que durante las ocho horas de empaque no se le brindó ningún tipo de cena o alimento, a diferencia de otros empleados con más antigüedad.
Tras la amarga experiencia vivida en el sector entre la octava y novena avenida, el trabajador confirmó que no regresará al lugar.
Incumplimiento de acuerdos en el pago por producción
Según el testimonio brindado, el acuerdo verbal estipulaba una remuneración basada en el volumen de pan procesado bajo la modalidad de pago por arroba.
Sin embargo, al presentarse al día siguiente para aclarar la situación, la dueña le ratificó que los 50 lempiras correspondían al pago total del día anterior.
Ante la respuesta de la empleadora, el ciudadano le manifestó que esa cantidad le serviría más a ella y abandonó el lugar.
La situación pone de manifiesto el irrespeto recurrente al salario mínimo legal y a los acuerdos laborales en comercios informales.

Llamado a la inspección del trabajo en la zona norte
El suceso ocurrido en Puerto Cortés refleja la vulnerabilidad que enfrentan las personas desempleadas al buscar ingresos diarios en el país.
Diversos sectores de la sociedad civil instan a las autoridades correspondientes a ejecutar revisiones periódicas en establecimientos comerciales.
La aplicación de inspecciones laborales permanentes resulta fundamental para prevenir este tipo de abusos y garantizar condiciones justas de contratación.
Los ciudadanos demandan que se respeten los derechos fundamentales contemplados en el Código del Trabajo.
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