La medida de presión, en protesta contra las visas impuestas sin excepciones por los gobiernos de Costa Rica y Honduras a ciudadanos hondureños y costarricenses, respectivamente, comenzó ayer sin tomar carreteras ni bloquear fronteras, como inicialmente se pensaba.

Según Arita, la decisión de suspender la paralización de este rubro del transporte se tomó porque conductores costarricenses les informaron que en las fronteras del territorio tico estaban permitiendo el paso de las unidades de carga pesada.

"Eso nos lo está informando la Cámara de Transporte de Costa Rica. Nosotros no queríamos hacer un caos ahí donde estábamos, entonces decidimos quitar (la paralización) por los momentos y ver qué pasa en el transcurso del día", explicó en una entrevista con el noticiero Hoy Mismo de TSi.

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A pesar del comunicado proveniente de tierra tica, al menos 20 unidades se mueven lentamente por la carretera CA-5 desde Comayagua a Tegucigalpa, Francisco Morazán, con el objetivo de presentarse en la Secretaría de Relaciones Exteriores para buscar soluciones sobre su estatus migratorio y asegurar que su viaje a Costa Rica no sea en vano.

El dirigente del transporte expresó que siguen esperando que el Gobierno de Honduras suspenda la visa para transportistas de carga costarricenses para permitir un paso normal de mercancías entre ambas naciones y evitar un caos.

Sobre el conflicto, el gobierno costarricense impuso visas para los hondureños el pasado 6 de octubre, excepto para los transportistas. En respuesta, Honduras aplicó el principio de reciprocidad para todos los ciudadanos costarricenses sin excepción desde el 10 de ese mismo mes. Esto llevó a que Costa Rica retirara la exoneración a los conductores de transporte desde el 19 de octubre.

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