El dirigente del transporte urbano, Wilmer Cálix, denunció este jueves que las autoridades hondureñas están decomisando unidades de transporte como medida para impedir que presten servicio a personas que se desplazarían desde el interior del país hacia la marcha por la paz convocada por las iglesias católica y evangélica.

Cálix aseguró que desde horas de la mañana se han realizado operativos en diferentes puntos de la capital enfocados en el transporte público, algo que calificó como "nunca visto en los últimos años".

Según su relato, los agentes de Vialidad y Transporte han estado "parando" y "llevándose" unidades de forma inusual. A su juicio, las acciones tienen un trasfondo de represalia.

"Sentimos que esta es una medida como para que no haya un apoyo a la Iglesia. Queremos mandar un mensaje claro, nuestro compromiso es con Dios", afirmó, descartando que exista motivación política en su participación.

Asimismo, recordó que el gremio ha sobrevivido "de rodillas ante la extorsión" y que su apoyo a la caminata es un acto de fe.

El dirigente relató que tras una manifestación reciente, durante tres días seguidos las autoridades impusieron multas a conductores que participaron, aun cuando no hubo obstrucción del paso.

Incluso ironizó que, durante los actuales operativos, "le andan pidiendo la partida de nacimiento, dónde va a morir, el acta de defunción, quién es la abuelita, quién es el papá, dónde lo van a velar".

Transportistas apoyarán caminata por la paz

Cálix detalló que de los 100 buses destinados a la caminata, 25 ya fueron decomisados y no serían devueltos hasta dentro de varias semanas, lo que generaría pérdidas y desincentivaría la colaboración.

"Es un mensaje de intimidación para que los dueños no presten sus unidades", advirtió.

Pese a ello, reiteró que su apoyo no distingue ideologías y que ellos acompañarán la marcha porque consideran que es lo correcto.

"No nos interesa si va gente del Partido Liberal o de Libre. Creemos que el camino correcto es orar por Honduras. Esto no es un tema político; el Gobierno tiene cosas buenas y malas como todos, pero no se debe politizar", señaló.