La Secretaría de Salud (Sesal) confirmó este martes al menos 13 casos de intoxicación presuntamente relacionados con el consumo de choros, un tipo de hongo silvestre ampliamente recolectado y comercializado en algunas zonas de Intibucá.
Las autoridades sanitarias mantienen una investigación para determinar el tipo exacto de hongo consumido, mientras una niña de 11 años permanece en estado delicado debido a las complicaciones derivadas de la intoxicación.
Confirman 13 personas hospitalizadas
La información fue confirmada por el jefe de Vigilancia de la Salud de la Sesal, Omar Mejía en entrevista exclusiva al noticiero Hoy Mismo, quien detalló que los pacientes presentan síntomas compatibles con intoxicación por hongos.
Entre las manifestaciones reportadas figuran náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre.
“Tenemos 13 personas ingresadas con antecedentes de haber consumido choros. Estamos investigando el agente causal para determinar exactamente qué tipo de hongo fue consumido”, explicó el funcionario.
Asimismo, indicó que dos de los afectados, de 27 y 34 años de edad, fueron trasladados al Hospital Escuela en Tegucigalpa para recibir atención especializada.
Niña de 11 años se encuentra en condición grave
Uno de los casos que más preocupa a las autoridades corresponde a una menor de 11 años que permanece hospitalizada en estado delicado.
Según explicó Mejía, la niña llegó tardíamente a recibir atención médica, luego de permanecer varios días con síntomas en su vivienda.
Esta situación provocó un deterioro considerable en su estado de salud debido a la deshidratación y otras complicaciones asociadas a la intoxicación.
Las autoridades sanitarias analizan la posibilidad de trasladarla al Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa para brindarle atención especializada.

Investigan si consumieron un hongo altamente tóxico
La Sesal no descarta que algunos de los afectados hayan ingerido una variedad de hongo altamente venenosa.
Entre las hipótesis se encuentra la posible presencia de Amanita phalloides, considerado uno de los hongos más peligrosos del mundo.

De acuerdo con especialistas, esta especie puede provocar daños severos en el hígado y presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 10% y el 30% de los casos, dependiendo de la cantidad ingerida y la rapidez con que se reciba atención médica.
Por esta razón, equipos de salud realizan labores de campo para recolectar muestras y determinar con precisión cuál fue el producto consumido por los pacientes.
Casos se registran en varios municipios
Las investigaciones preliminares revelan que los afectados no pertenecen a una misma familia ni forman parte de un único núcleo social.
Según la Secretaría de Salud, siete de los pacientes son originarios de La Esperanza, cuatro del municipio de Intibucá, uno de La Paz y otro de Comayagua.
Las autoridades buscan establecer si existe algún vínculo común entre ellos, especialmente relacionado con la compra o adquisición de los hongos.
Sospechan venta ambulante de choros
Uno de los principales enfoques de la investigación apunta a determinar si los hongos fueron adquiridos a vendedores ambulantes.
Las autoridades recordaron que en varios mercados y puntos informales de Intibucá se comercializan choros sin controles sanitarios ni certificaciones que garanticen su inocuidad.
“Estamos verificando si estas personas compraron los hongos en puestos ambulantes o a vendedores particulares. No podemos confirmar aún esa información, pero forma parte de las líneas de investigación”, explicó Mejía.
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Salud pide evitar el consumo de hongos silvestres
Ante esta situación, la Secretaría de Salud hizo un llamado urgente a la población para evitar la compra y consumo de hongos silvestres cuya procedencia no esté certificada.
Las autoridades recomendaron adquirir únicamente productos alimenticios comercializados en establecimientos autorizados y con los controles sanitarios correspondientes.
Asimismo, exhortaron a buscar atención médica inmediata ante cualquier síntoma de intoxicación tras consumir hongos o alimentos de origen desconocido.
Mientras continúan las investigaciones, la Sesal mantiene vigilancia epidemiológica permanente sobre los pacientes afectados y no descarta que puedan surgir nuevos casos relacionados con este incidente.
