Una serie de irregularidades encontró una auditoría del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) en el manejo de un préstamo que la República de China (Taiwán) otorgó al Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) durante el gobierno del expresidente Ricardo Maduro.
Sí, el crédito 297-2002 fue otorgado en el año 2002 vía la secretaría de Finanzas al Ihcafé se trató de un fondo de ayuda de L100.00 por quintal oro de café producido a los cafetaleros, con plazos de deuda a 20 años y cuatro de gracias.
El préstamo tenía garantía solidaria de las organizaciones Ahprocafé, Anacaféh, CCH y Uniocoop, por lo que sectores cafetaleros solicitaron una auditoría al mismo, debido a que había sospechas de irregularidades.
En ese sentido, el TSC, notificó al Ihcafé) y al Consejo Nacional del Café (Conacafé), que concluye en hallazgo de debilidades administrativas de dicho crédito.
En el documento se detalla que el Conacafé incumplió, al no emitir los criterios de utilización para capitalizar el Instituto de Previsión del Caficultor y mejorar la calidad educativa del sector cafetalero.
No se cumplió el objetivo
Además, que los fondos disponibles, unos 164.7 millones de lempiras, se invirtieron en certificados de depósito en diferentes instituciones bancarias, que no produjeron beneficios directos al sector cafetalero incumpliendo el objetivo primordial del préstamo.
Cabe mencionar que, en 2011, durante el gobierno del presidente Porfirio Lobo Sosa, la República de China (Taiwán) decidió condonar el préstamo y según decreto 185-211, los fondos que ya no se iban a pagar, se debían utilizar para luchar contra la Roya.
Otra debilidad refiere a que la base de datos de los productores de café beneficiados con el préstamo de China (Taiwán) no está actualizada, pues muchos se mantienen activos en el sistema pese a que ya fallecieron o dejaron el negocio del café.
