En medio de una profunda tristeza, familiares, amigos y miembros del Olimpia se reunieron este lunes en las afueras de una funeraria en La Ceiba para rendir homenaje a Edward Demetri Gordon, joven jugador que falleció en un trágico accidente de tránsito.

El dolor de la familia y la consternación de quienes lo conocieron reflejan la gran pérdida que representa para el fútbol hondureño y para quienes lo veían como un ejemplo de humildad y dedicación.

El primer equipo del Olimpia, encabezado por el director técnico Pedro Troglio y el cuerpo técnico, viajó desde Tegucigalpa tras su encuentro con Juticalpa para acompañar a la familia y despedirse de Gordon, quien había logrado su sueño de jugar en el plantel principal del equipo.

"Demetri era uno en un millón", expresó Elizabeth Burgos, tía del futbolista, quien se mostró profundamente conmovida al recordar la sencillez y carisma del joven de 21 años.

"Tenía ese imán para atraer a las personas… todo el mundo lo amaba porque él no tenía malicia, veía todo color de rosa", compartió.

'Lo vi empezar de la nada

Entre los asistentes, Crisia Murillo, hermana de Gordon, relató entre lágrimas los sacrificios y los esfuerzos de su hermano por alcanzar sus metas en el fútbol.

"Él es mi hermanito, lo vi empezar de la nada, andar en taxi, en bus, para lograr ser la persona que era hoy en día… su vacío no lo va a llenar nadie", afirmó.

Las palabras de sus compañeros de equipo también brindaron consuelo a la familia, quienes se mostraron solidarios y afectados por la pérdida de su compañero, recordando su carácter alegre y respetuoso.

Gordon, originario de Santos Guardiola, en Islas de la Bahía, será trasladado a su lugar natal para recibir sepultura, una vez que sus familiares que residen en el extranjero lleguen al país.

La ceremonia final, que podría extenderse hasta el próximo fin de semana, honrará la vida y el legado de un joven que, a pesar de su corta trayectoria, dejó una huella imborrable en sus seres queridos y en la afición hondureña.