La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) advirtió este miércoles que la crisis hídrica en la capital es de tal magnitud que, si el sistema de distribución operara a su máximo nivel y con estándares de calidad mundial, Tegucigalpa únicamente tendría reservas de agua para ocho días.
Durante su participación en el programa Frente a Frente, el gerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, y el director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñónez, expusieron la cruda realidad del abastecimiento de agua en el Distrito Central, marcando una ruta crítica que requiere millonarias inversiones y planes de contingencia urgentes.
El colapso del sistema y la pérdida del recurso
De acuerdo con las declaraciones de Gustavo Boquín, el nivel de almacenamiento actual en la represa Los Laureles, una de las principales represas que abastece a los capitalinos, ronda el 40.1%, que representa unos 4 millones de metros cúbicos almacenados.
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El funcionario detalló el severo déficit estructural que impide un suministro continuo para la población.
"Nosotros en la ciudad, en condiciones normales, deberíamos tener una dotación de 250,000 metros cúbicos diarios. O sea que tienes ahí para 8 días de agua si le sacaras el 100% a la represa. Si estuviéramos trabajando en niveles óptimos, con estadísticas de un servicio de calidad mundial, solo tenemos servicio para ocho días", explicó Boquín.
El titular de la UMAPS señaló que la capital enfrenta un problema grave tanto de represamiento como de conducción.
En los mejores tiempos, la capacidad máxima de producción de la entidad es de apenas 181,000 metros cúbicos diarios. Sin embargo, la infraestructura actual provoca que el 40% del líquido se pierda en las tuberías antes de llegar a los hogares.
"Cuando inyectamos los 180,000 metros cúbicos, en el mejor momento a los capitalinos solo les llega 90,000. Hoy ni siquiera podemos llegar a esa cifra; estamos alrededor de 60,000 metros cúbicos diarios", lamentó.
Reconoció que la meta de brindar al menos 20 horas de servicio diario aún no se ha podido lograr.

Para transformar por completo el sistema de saneamiento y distribución de Tegucigalpa, Boquín estimó que se requiere una inversión total de al menos 1,700 millones de dólares. Asimismo, advirtió que la capital necesita con urgencia un proyecto de almacenamiento adicional, sumado a la represa San José que ya se encuentra en ejecución.
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Metas de la UMAPS para el año 2030
Ante este escenario, la gerencia de la UMAPS delineó los cinco objetivos estratégicos fijados para el cierre de esta década:
- Reducir el agua no facturada (pérdidas en red) en un 25%.
- Lograr un servicio continuo superior al 20%.
- Alcanzar un EBITDA positivo y creciente, garantizando la eficiencia operativa y financiera antes de financiamientos. (EBITDA es un acrónimo en inglés para Utilidad antes de Intereses, Impuestos, Depreciaciones y Amortizaciones).
- Implementar mecanismos para medir la satisfacción del cliente.
- Reducir de forma progresiva la dependencia de los subsidios estatales.
Plan de contingencia ante el déficit de lluvias
Por su parte, Julio Quiñónez, director del sistema municipal de gestión de riesgos de la alcaldía, confirmó que el panorama inmediato es sumamente complejo, ya que los niveles de disponibilidad de agua se encuentran un 15% por debajo de los registros de años anteriores bajo estrés hídrico.
"Ya sabemos que el agua va a estar complicada en cuanto a precipitaciones. Esto hay que hacerlo que rinda hasta septiembre, que es cuando se esperan lluvias. Extender los días de racionamiento no es la solución porque la demanda es enorme", manifestó Quiñónez.
Como medida de mitigación inmediata, el funcionario anunció la puesta en marcha de un plan de contingencia para abastecer a las zonas más afectadas a través de la movilización de más de 40 camiones cisternas que distribuirán agua extraída directamente de los pozos municipales.
