El fentanilo ya no es una amenaza lejana para Honduras. Ya está aquí, silencioso, clandestino y mortal.

Dos adolescentes de apenas 15 años estuvieron a minutos de morir en el departamento de La Paz luego de ingerir una bebida que, según médicos, habría estado contaminada con una sustancia vinculada al fentanilo, el opioide sintético que provocó una devastadora crisis de sobredosis en países como Estados Unidos y México.

El caso ocurrió hace dos semanas y lo reveló el doctor Jorge Luis Hoppert durante el programa 30/30 de TSI.

El relato no parece una escena común de intoxicación, es el retrato de un país que empieza a rozar una droga capaz de matar en segundos.

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Fentanilo: "Llegaron desconectadas de la realidad"

Eran cerca de las 12:30 de la madrugada cuando las menores ingresaron al hospital Roberto Suazo Córdova de La Paz.

Una de ellas llegó con respiración agónica. La otra estaba desplomada, sudando, temblando y convulsionando. Ambas tenían la mirada perdida.

“Son niñas que 30 minutos antes ingirieron algo que se les dio y para suerte de ellas llegaron oportunamente al hospital y hoy están sanas”, relató Hoppert.

Los resultados de laboratorio encendieron las alarmas, una prueba dio positivo para cocaína. Otra para éxtasis y una tercera mostró presencia de opioides, lo que llevó a los médicos a sospechar del consumo de fentanilo.

La Paz

El cuadro clínico que estremeció al hospital

Hoppert recordó que el personal médico entró en caos al ver el estado de las adolescentes.

“Una estaba dejando de respirar, traté de estimularla y ella estaba desplomada. Sus ojos estaban perdidos”, narró el médico.

Las madres de las dos adolescentes tampoco entendían qué ocurrió. Una de ellas incluso tuvo que darle respiración boca a boca a su hija mientras llegaban los médicos, convencida de que podía morir frente a ella.

“Una de las mamás estaba trabajando y la otra estaba en casa. Ninguna sabía cómo sus hijas, después de salir a dar una vuelta por el parque, terminaron en el hospital”, lamentó el pediatra.

Los médicos actuaron contra el reloj. Lograron estabilizarlas tras aplicar medicamentos de emergencia y procedimientos para reducir el efecto de la sustancia tóxica.

“La salvamos. Fueron entre 15 y 30 minutos de agonía”, dijo Hoppert.

"No hay duda que hubo consumo de fentanilo"

La doctora Gisela Barahona, anestesióloga, explicó que el cuadro clínico era compatible con intoxicación por fentanilo.

“La dificultad respiratoria franca, las pupilas mióticas y la reacción inmediata a la naloxona son características claras”, explicó.

La naloxona es un antídoto utilizado para revertir sobredosis de opioides como la heroína, la morfina, el fentanilo o medicamentos analgésicos recetados.

Según explicaron, una de las adolescentes respondió tras dos dosis, pero la otra necesitó cuatro aplicaciones debido a la gravedad de su estado.

“La más pequeña tomó dos sorbos más y presentó el peor cuadro clínico”, detalló Hoppert.

amenaza

Una droga capaz de matar con microgramos

El fentanilo no necesita grandes cantidades para provocar la muerte. Barahona explicó que esta droga se maneja en microgramos debido a su extrema potencia.

“150 microgramos sirven para anestesia. 200 microgramos pueden matar a una persona”, advirtió.

La especialista alertó que actualmente el fentanilo puede mezclarse en bebidas, dulces, papel, cigarrillos electrónicos o incluso sustancias recreativas adulteradas. “Un sorbo basta”, reiteró.

El nuevo blanco: adolescentes

La Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) reconoció que el problema ya no puede verse como algo lejano.

Un agente antidrogas explicó que las estructuras criminales encuentran en los jóvenes un mercado vulnerable debido a la alta rentabilidad del fentanilo.

“La dosis mortal puede equivaler apenas a cinco o quince granitos de sal”, explicó.

Las autoridades reconocen que Honduras aún no enfrenta una crisis abierta de sobredosis como otros países, pero admiten que ya existen señales preocupantes.

“Si todavía no tienen un muerto en Honduras por sobredosis de fentanilo, están a tiempo”, advirtió el capitán de fragata dominicano Francisco Sánchez durante una visita reciente al país.

alerta

Honduras frente a una amenaza silenciosa

El caso de las adolescentes de La Paz dejó una conclusión inquietante: el fentanilo ya no es un problema exclusivo de películas, series o noticias extranjeras.

Está entrando en silencio y puede esconderse en una bebida, en un confite o en una pastilla adulterada.

Y mientras Honduras discute si el problema ya llegó o no, dos adolescentes ya estuvieron a segundos de convertirse en las primeras víctimas visibles de una droga que arrasa comunidades enteras en el mundo.

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